Un retroceso marcado en la capacidad productiva
El cierre de KM Tex representa una preocupante contracción para el sector en la región. La planta, que en sus momentos de mayor actividad llegó a emplear a 100 operarios, finalizó sus operaciones contando con una plantilla reducida de 25 personas, todas las cuales se encuentran ahora desvinculadas.
Los trabajadores afectados se encuentran actualmente nucleados bajo la representación gremial de la Federación Obrera Nacional de la Industria del Vestido y Afines (FONIVA), entidad que mantiene comunicación con las autoridades laborales para seguir de cerca el proceso de desvinculación y la situación de los trabajadores.
Este hecho se suma a la delicada coyuntura económica que atraviesa el sector manufacturero local, encendiendo nuevamente las alarmas sobre la estabilidad del empleo industrial en la provincia.

