“En agosto vuelve el BOCADE masivo, porque el Gobierno pone los Chachos a disposición del empleado público”, expresó Zapata. El cronograma de pagos comenzará oficialmente durante la semana del 17 de agosto, incluyendo el día feriado.
Logística y modalidad de pago
Para agilizar la entrega de los bonos y evitar congestiones, el Ejecutivo provincial diagramó un operativo especial:
- Infraestructura: Se dispondrán 24 cajas y 9 bocas de pago exclusivas, destinadas especialmente a los organismos estatales que concentran la mayor cantidad de trabajadores.
- Organización: El cobro se ordenará de manera simultánea y estará estructurado según la terminación del número de documento (DNI).
- Oficinas propias: Algunos organismos seleccionados contarán con la facilidad de realizar el pago directamente en sus propias dependencias laborales.
- Inasistencias: Desde la Tesorería aclararon que, en caso de que un trabajador no pueda concurrir en la fecha asignada, podrá presentarse en los días posteriores para percibir sus bonos sin inconvenientes.
- Uso, controles y alcance municipal
- En cuanto a la funcionalidad del bono, el funcionario destacó que los empleados podrán utilizarlos en «los más diversos rubros y comercios» de la provincia. Para garantizar la transparencia y evitar abusos, el Gobierno se encuentra trabajando en conjunto con la Secretaría de Comercio Interior para fortalecer los mecanismos de control, con la participación activa de las empresas del Estado.
Por último, en relación al ámbito municipal, se informó que el pago de los «Chachos» para los empleados de planta de la Municipalidad de La Rioja será coordinado y organizado de manera independiente por la Secretaría de Hacienda del municipio capitalino.
Los resultados de los Chachos respaldan su relanzamiento como herramienta para fortalecer la economía riojana
Los resultados obtenidos durante la implementación de los Bonos de Cancelación de Deudas (BOCADE), conocidos como Chachos, constituyen uno de los principales fundamentos del relanzamiento de esta herramienta impulsado por el Gobierno de La Rioja. En un contexto que continúa marcado por la retracción de recursos nacionales y las dificultades económicas que atraviesan las provincias, la experiencia de 2024 demostró que los Chachos permitieron sostener la actividad económica, garantizar liquidez y mantener en funcionamiento el circuito comercial local.
Durante su implementación se distribuyeron más de $12.032 millones mediante el pago a agentes provinciales, mientras que la emisión alcanzó un valor nominal de $9.000 millones, con distintas denominaciones que facilitaron su utilización en operaciones cotidianas y ampliaron su alcance dentro del mercado provincial.
Uno de los indicadores más significativos fue el nivel de rescate alcanzado. Entre julio y octubre se rescataron anticipadamente $8.809 millones, equivalentes al 73,2% de los bonos distribuidos durante ese período. Este comportamiento refleja que el instrumento mantuvo la confianza de trabajadores, comerciantes y empresas, al tiempo que permitió al Estado cumplir con el compromiso asumido respecto de su recuperación, consolidando su credibilidad como mecanismo financiero.
La circulación de los Chachos también tuvo un fuerte impacto sobre la actividad económica. El informe elaborado con datos del Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas concluye que los bonos alcanzaron un efecto multiplicador de 1,34 veces su valor nominal, lo que significa que fueron reutilizados en distintas transacciones antes de ser rescatados. En términos económicos, esto implicó una mayor circulación de recursos, dinamizando el consumo, fortaleciendo las operaciones comerciales y aportando liquidez al mercado interno provincial.
La aceptación del instrumento quedó reflejada además en la participación del sector privado. Empresas de servicios, supermercados, comercios y organismos públicos se ubicaron entre los principales depositantes de BOCADE, mientras que 819 comercios de Capital y del interior adhirieron al sistema, abarcando rubros tan diversos como alimentos, indumentaria, farmacias, supermercados, gastronomía, construcción y servicios.
Estos resultados muestran que los Chachos no sólo funcionaron como una herramienta financiera para afrontar un escenario de restricciones presupuestarias, sino que también contribuyeron a sostener la actividad económica y el consumo en toda la provincia. En ese marco, el relanzamiento de este instrumento se apoya en una experiencia concreta cuyos indicadores evidencian capacidad de circulación, aceptación en el mercado y un impacto positivo sobre la economía riojana.

