Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), un matrimonio y dos hijos debían de disponer de al menos 5.986,07 pesos para no caer en la indigencia, lo que implica un alza de 1,1 por ciento.
Estos son los valores que alcanzaron la Canasta Total Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) evaluados por el INDEC para la Región Metropolitana (CABA y GBA) y se ubican por debajo del cálculo para la Ciudad de Buenos Aires que estableció el umbral de pobreza en $ 15.269.
El valor de $ 14.665,88 que alcanzó la CBA muestra un alza acumulada en los primeros cinco meses del año de 11,4 por ciento y un incremento de 24 por ciento con relación a mayo de 2016.
En tanto, la CBT subió 9,6 por ciento desde enero y 24 por ciento si se compara con el mismo período del año pasado.
Según la UCA con Macri la pobreza trepó al 32,9%
Según el último informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), desde que asumió la gestión el presidente Mauricio Macri, la pobreza aumentó un 3,9% y se ubicó en el 32,9%
El estudio, titulado «Pobreza Extrema e Inseguridad Alimentaria en la Argentina Urbana», que contempla el período 2010 a 2016, señala que hubo un aumento significativo de la pobreza e indigencia por ingresos durante el último año y medio, pero sin embargo no ha habido cambios sustantivos en la evolución de la inseguridad alimentaria. El análisis arroja que en 2014 existía un 28,7% de pobreza para los aglomerados urbanos en el país, que trepó a 29% en 2015, y finalmente a 32,9% en 2016. En tanto, el nivel de indigencia, que había descendido en 2015 (de 6,4% a 5,4%), creció a 6,9% en 2016.
El informe realizado por Agustín Salvia, Director de Investigación del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, da a conocer también que la inseguridad alimentaria total trepó de 12,3% en 2015 a 12,5% en 2016. En este marco, la inseguridad alimentaria severa creció de 4,3% en 2015, a 4,5% en 2016. «Contrastando los años 2010 y 2016, la relación entre ingresos e inseguridad alimentaria se ha agravado, siendo la población indigente la que ha mostrado mayor vulnerabilidad», reza el informe.
«Al interior de este grupo, la inseguridad alimentaria severa ha aumentado en casi 10 puntos porcentuales, mientras que la seguridad alimentaria se ha reducido de un 51,7% a un 48,5%», advierte el estudio. Para la UCA, la manera desigual en que se distribuye el riesgo de la inseguridad alimentaria entre las distintas categorías pone en evidencia «el carácter estructural del problema». Es decir que hay un mayor riesgo en el Conurbano bonaerense o en villas y asentamientos precarios.
En ese sentido, el informe puntualiza, además, que hay una mayor posibilidad de experimentar inseguridad alimentaria en situaciones donde el jefe de familia no tiene el secundario completo, es mujer, y mucho más, en hogares con niños.

