Redacción de RiojaLibre
Las denuncias son del mismo índole, una por violencia de género y otra por abuso sexual. Los acusados tienen el mismo cargo (Concejal), los elementos son los mismos, pero la reacción de la Intendenta Inés Brizuela y Doria es totalmente diferente.
El año pasado, a horas de que se presente la denuncia contra Freddy Herrera, Inés Brizuela y Doria tuiteó lo siguiente, bajando línea a toda su dirigencia que se avance con la destitución del Concejal:

Pero ahora, ante la denuncia por abuso sexual contra Enrique Balmaceda, Inés Brizuela y Doria se muestra cauta. Ya no basta la sola denuncia, sino que hay ‘que respetar el proceso judicial’:

No se explica desde el sentido común por qué la Intendenta es ‘jugada’ y ultra feminista en un caso (Herrera), pero ‘cauta’ y garantista en otro (Balmaceda). En ambos casos, con el mismo elemento (la denuncia) y el mismo carácter de denuncia, Inés reaccionó de manera radicalmente distinta.
¿Por qué lo hizo? Lamentablemente, la explciación hay que buscarla en lo político. Freddy Herrera era un concejal ‘galvanista’, no le respondía directamente a la Intendenta, y con su salida asumiría Norma Fajardo, del espacio de la Secretaria de Gobierno Municipal. Con la salida de Freddy Herrera, Inés ganaba una concejala cien por ciento fiel.
No existe en el Concejo Deliberante un Concejal más ‘inesista’ que Enrique Balmaceda. Si el proceso judicial avanza, y Balmaceda es destituido, Inés Brizuela y Doria perderá a su ‘oídos, ojos y voz’ dentro del Concejo Deliberante.

Duele que se utilice un tema tan sensible, y que tantos años de lucha le costó a un colectivo de mujeres. Pero es tan triste y lamentable, como real. La reacción de Inés Brizuela y Doria ante la denuncia que recibió Freddy Herrera no fue por un firme convencimiento de la defensa de género y el acompañamiento a la víctima. Fue un uso político. Hoy, con su comportamiento ante el caso Balmaceda queda comprobado.

