El jefe comunal de Villa Sanagasta gobierna la comuna desde lo alto de este edificio céntrico ubicado sobre la avenida Perón pasando la calle Castro Barros en la ciudad capital. Durante 4 años a la actualidad, es su morada y aunque para sus íntimos es un lugar común, para muchos sanagasteños seguro toda una sorpresa.
Lo cierto, es que para él y sus allegados integrados por su grupo más cercano, todo queda a menos de dos cuadras de distancia. Si es por gestión, arribar a Casa de Gobierno en capital, está a solo una cuadra de las oficinas donde funciona el departamento contable ubicado sobre la calle Belgrano, antes de la intersección con San Nicolás de Bari en la propiedad de la familia de su candidato a diputado y actual secretario de Hacienda Federico Sbíroli.
Sin embargo, tras la gestión provincial que a diario se lleva adelante los cajeros del Nuevo Banco Rioja permanecen al frente de las oficinas. Es decir, todo al alcance de la mano y ello, es algo conocido para varios recaudadores que frecuentaron el despacho del intendente Aparicio en pleno micro-centro capitalino.
De todas maneras, está vida de «supuesto gestor» del pueblo de Sanagasta no resulta nada estresante para este funcionario que se da el gusto de «vivir en lujos por doquier» durante el proceso de su mandato. Y no es para menos, imagine sólo lo que significa para este joven despertar observando el horizonte, levantando el celular para impartir directivas al personal sanagasteño desde uno de estos pisos en donde se aloja en la denominada Torre Sofía.
Una vida dura seguramente y demasiado agotadora, sobre todo en las reuniones de trabajo (café de por medio) que realizan casi todas las noches en la YPF de la calle Castro Barros, donde de manera seguida mantiene reuniones junto a su compañero candidato a diputado y cajero personal,(Sbíroli) además del resto de sus secretarios.
Para llegar a estas agotadoras charlas laborales en este local, «Pocho» solo tiene que descender de este lujoso edificio y cruzar la calle. Evidentemente, gobernar desde un celular, amanecer mirando la puesta del sol en la mañana y salir a gestionar, es un trabajo que no demanda mucha distancia en capital, pero evidentemente; el costo social para la gente que está detrás del túnel es algo que desde allá en las alturas, seguro no se ve.
La morada del rey, es la metáfora justa para esta vida onerosa y sin necesidades que lleva este intendente que preside paradójicamente uno de los municipios más chicos de la provincia, mientras el contraste son por ejemplo, decenas de familias de escasos recursos en Sanagasta, que todavía esperan terminar el anhelado «Plan Mi Casa» que en muchos casos no completó siquiera la entrega total de los materiales y por estos días de campaña, intentan terminar haciendo hasta techos de cañizo en las viviendas. (En lo que va del año, anunció que se terminaron unas 100 viviendas de este tipo).
En este contexto local, no es descabellado pensar que cuando se define un eslogan de campaña como «GANA Y SIGUE», hasta nos resulte un chiste de mal gusto o quizás, hasta una gran verdad que beneficia a unos pocos.
Para quienes se preguntan cuándo se dirigen al Municipio: ¿A donde se puede encontrar al intendente? Programe el GPS y marche directamente a capital.

