Según el testimonio de diferentes docentes después de la histórica toma que terminó con el mandato de Tello Roldan, en la nueva UNLaR existe una realidad que desnuda la falta de excelencia académica y tiene que ver con la extralimitación de docentes principiantes que deben hacerse cargo de las cátedras.
En las últimas semanas la Casa de Altos Estudios ha vivido turbulencias por el pedido de renuncia al vicerrector José Gaspanello ante un exabrupto que tuvo este último contra la comunidad gay, en la figura de la actriz Florencia de la V.
No solo preocupó a la comunidad el agresivo mensaje que profirió Gaspanello pese a su investidura, sino también el atroz silencio del rector Fabián Calderón y demás autoridades de la UNLaR, que además no exigieron que se active el protocolo correspondiente. En un contexto nacional donde se anunció el no inicio de clase del segundo cuatrismestre por diferentes reclamos, entre ellos salariales, se conoció otra triste realidad de la situación académica de la UNLaR.
Según el relato de diferentes profesores, en la nueva UNLaR un porcentaje importante del personal docente de menor categoría y que recién inicia su carrera docente le toca estar al frente de una cátedra, situación que se visualiza con mayor regularidad en las sedes y delegaciones de la Universidad Nacional de La Rioja, lo que demuestra cuál es la prioridad para esta conducción.
Según el Artículo 8 del Convenio Colectivo de Docentes Universitarios los profesores titulares, asociados y adjuntos son los que tienen la responsabilidad y obligación del dictado de clases y la toma de exámenes, no así los Ayudantes y los JTP.
Pese a lo que marca el Convenio, según estas fuentes en la UNLaR en diferentes casos no se respeta lo estipulado por este artículo por lo que cada vez es más frecuente encontrase a un Ayudante o un JTP al frente del estudiantado ya sea dictando clase o tomado examen.
Esta situación no solo exige a los principiantes docentes extralimitarse en sus funciones sino que deteriora la excelencia académica, algo que prometió el Rector Fabián Calderón luego de asumir tras la histórica toma que terminó con el feudalismo del ex rector, ya fallecido, Enrique Tello Roldan.
Cabe resaltar que los docentes que deben cumplir estas funciones extralimitadas son mayormente interinos, lo que los deja en una situación de vulnerabilidad ante una posible negativa a lo hora de asumir un rol que no les corresponde y por el cual no tienen la categoría y no perciben la remuneración correspondiente.
Fuente: El Federal


Pero si desde éste mismo medio se fomentaba la toma de la UNLaR caraduras! Calderón y sus secuaces eran truchos desde antes de la toma, y a nadie le importó en ese momento. ¿De qué se soprenden ahora? Una sarta de imbéciles pidiendo democracia mientras daban un golpe institucional para alterar el orden democrático. En aquel entonces cualquier anarquista les venía bien y ahora se quieren hacer los respetuosos de las instituciones. Tienen lo que se merecen manga de brutos!