Redacción de RiojaLibre
Aunque desde algunos medios la anticipábamos, y te contábamos el paso a paso en las negociaciones entre Beder y APU, en Casa de las Tejas no terminaban de ‘creer’ el acercamiento. Algunos pensaban que solo era ‘humo’ y otros lo ponían en discusión, pero sin anticipar las consecuencias.
Lo cierto es que ayer por la tarde llegó la ‘foto política del año’, y el casismo sintió el golpe. Las caras de asombros, las miradas perdidas y el silencio coparon la escena en todas las esferas del oficialismo. Ver a las dos figuras más importantes del peronismo riojano, juntos, cerrando un acuerdo político para enfrentar a Quintela-López, fue un Tsunami en el casismo.
Hasta el momento no hubo reacción. Lo único que algunos se animaron a esbozar es una insólita puesta en valor de la Lealtad, intentando que la dirigencia no abandone a la fórmula oficial.
La Lealtad no parece ser la mejor bandera para usar contra Beder. Quien la utilice, debería pensar un minuto antes de hacerlo, y recordar quién lo puso en el cargo que hoy ostenta. Recordar quién lo hizo Ministro de Producción, quién lo hizo Ministro de Infraestructura (solo por mencionar algunas carteras de Gobierno), quién lo hizo uno de los operadores políticos más importantes de la Provincia, quién lo hizo Intendente (vale para 17 Departamentos), quién lo hizo Diputado, e incluso -aunque a muchos le duela- acordarse quién lo hizo Gobernador.
Fueron todos ellos quienes desde el 4 de Junio de 2018 le comenzaron a dar la espalda. Ahora, vuelve liderando la manada. Muchos ya son parte de esa manada; otros se resistirán, pero la excusa de la ‘lealtad’ no parece ser la mejor arma para hacerlo.

