El legislador Pérez cuestionó las expresiones realizadas tanto en el Recinto como en redes sociales, las cuales —afirmó— buscaron “poner en duda la honestidad y la integridad” de esta Cámara de Diputados.
En ese marco, sostuvo que existe una “metodología de avasallamiento y agravios” impulsada desde el Gobierno nacional y trasladada al ámbito legislativo provincial. Advirtió que este tipo de acusaciones “dañan la política, la democracia y a quienes participan de ella”, especialmente a los jóvenes que buscan involucrarse en la vida pública.

Por su parte, la presidenta del Bloque de la Unión Cívica Radical, Gabriela Rodríguez, adhirió a la cuestión de privilegio y defendió la libertad de expresión, aunque advirtió que “en política y en democracia no vale todo”. Cuestionó con dureza al diputado Molina Gómez por realizar “graves imputaciones sin fundamentos”, señalando que ese tipo de actitudes “le hacen mucho daño a la democracia” y buscan convertir la política en “show y diatriba barata”. Además, reivindicó el debate institucional “cara a cara” dentro de la Cámara y sostuvo que los legisladores deben actuar “con responsabilidad, formación y compromiso con la gente”, reclamando que Molina Gómez “ratifique o rectifique” públicamente sus dichos.
Cabe destacar que, tras las expresiones de los legisladores, el diputado Molina Gómez se retiró del Recinto, pero luego redobló la apuesta en sus redes sociales, desafiando al oficialismo y dando a entender que podría terminar siendo candidato a Gobernador el año que viene si avanza su destitución:

