Así lo dejó en evidencia el Banco Central que conduce Federico Sturzenegger al difundir los resultados del Relevamiento de Expectativas de Mercaos (REM) que reveló un aumento de más de 5 puntos porcentuales en las expectativas inflacionarias con respecto al último informe.
De acuerdo al REM la expectativa inflacionaria trepó al 27,1% para este año, desde el 22% anterior, y se redujeron las previsiones de crecimiento económico para 2018 al 1,3%.
La disparada de la inflación no es sólo para este año. Las previsiones de los privados prevén que en 2019 el avance de los precios seguirá a pasos agigantados y anticipan que el próximo año la inflación será del 19%, incluso por encima de lo que el gobierno de Macri esperaba para este año y cuatro puntos porcentuales por encima de la anterior encuesta.
«En un contexto financiero más adverso que el mes pasado, tras una depreciación significativa del peso, los resultados del REM indicaron un aumento en las expectativas de inflación, proyectando hacia delante un sendero de reducción de la inflación para los próximos años», explicó el Central en el comunicado.
La encuesta fue realizada entre el 29 y 31 de mayo, y se contemplaron los pronósticos de 52 participantes (6 más que en la anterior ocasión), entre los cuales se cuentan 34 consultoras y centros de investigación locales, 14 entidades financieras de Argentina y 4 analistas extranjeros.
Según la UCA, la pobreza en Argentina tendrá un aumento
“No en forma explosiva pero si importante” según Agustín Salvia, director del Observatorio de la deuda social de la Universidad Católica Argentina. Las razones: la inflación, devaluación y retracción laboral.
La aceleración de la inflación, la devaluación, y la retracción en el mercado laboral tendrán un correlato negativo en la pobreza. Así surge de una proyección realizada por el director del Observatorio de la deuda Social de la Universidad Católica Argentina, Agustín Salvia.
De confirmarse la tendencia, un aumento de la pobreza tendrá un impacto político. Es que el presidente Mauricio Macri fijó como uno de sus lineamientos principales de Gobierno el ambicioso objetivo de “Pobreza 0” y solicitó que lo juzguen en virtud de los avances y retrocesos que logre su gestión en este aspecto.
De hecho, a fines de marzo de este año el jefe de Estado encabezó el anuncio de los datos oficiales del Indec que arrojaron una fuerte reducción del índice, de 30,3% a 25,7 por ciento. Sin embargo, a partir de esa fecha todo cambió. Se inició una corrida contra el peso que llevó el valor del dólar a los $25 y se alteraron todas las estimaciones del Presupuesto que se había votado pocos meses atrás.
También se modificó sensiblemente la estimación de inflación. El Poder Ejecutivo había fijado a fines del año pasado una meta de 15 por ciento que se vio largamente superada. Según los últimos informes que recibe el Banco Central, esa pauta se encuentra por encima del 27. Y los privados hablan de que podría superar incluso el 30.
“La tendencia a la mejora que se había observado en el segundo semestre de 2017 se vio paralizada con ya un rebote inflacionario en el tercer trimestre, tras la devaluación de diciembre, y un proceso de estancamiento en el sector informal de la economía. Esto se vio agravado con una nueva devaluación del mes pasado, también con efecto en la inflación, y el aumento de tarifas. Todas las evidencias demuestran que va aumentar la pobreza en forma no explosiva pero sí importante. Las mejores obtenidas en 2017 con respecto a 2016 estarían teniendo algún nivel de marcha atrás”, sentenció Salvia.

