Redacción de RiojaLibre
Si nos trasladamos cuatro años atrás, en todo el período de ‘previa’ para definir las candidaturas a Gobernador en 2015, Ricardo Quintela era número puesto. Tras 12 años como Intendente de la Capital, el Gitano aparecía como la única figura política capaz de disputarle el poder al entonces Gobernador Luis Beder Herrera. Pero aquella reunión cumbre de Mayo de 2015 entre los entonces Intendentes y Gobernador (cuando el PJ ya había elegido a su candidato -Casas- en una interna) tiró por la borda el sueño de miles y miles de capitalinos de ver a su Jefe Natural en Casa de las Tejas.
La decisión que tomó el Gitano en ese entonces fue incomprendida por gran parte del espacio, y hasta cuestionada internamente. Pero con el tiempo, el ‘líder natural’ del Quintelismo supo explicarle a ‘los suyos’ que ‘las condiciones NO estaban dadas para ser candidato a Gobernador’.
Ahora bien, qué significaba que ‘no estaban dadas las condiciones’. Principalmente, que el Gitano NO tenía la estructura necesaria en el Interior para competirle al PJ. Sin estructura, no hay ‘presencia’, sin presencia no hay conocimiento, y el precepto básico de la política electoral dice que ‘un candidato conocido puede o no ser votado, pero un candidato que no es conocido jamás será votado’
Con el Diario del Lunes, muchos Q que en aquel momento se ofuscaron con la decisión del Gitano, hoy ven que acertó con resignar la candidatura -que lo llevaría a una derrota segura- para retornar al PJ. Hoy, Ricardo Quintela es uno de los ‘candidateables’ a Gobernador, pero dentro del PJ; es decir, con toda la estructura del Partido para mostrar su figura y carisma en los puntos más recónditos de la Provincia.
A diferencia del pre 2015 (donde RQ era el único candidato posible en el espacio, pero con casi nulas chances de vencer en la general), en el pre 2019 el Gitano tiene varios compañeros que le disputarán la candidatura. Sin embargo, si logra el consenso necesario para -al menos- ser un ‘pre candidato’ en una posible interna del PJ, estará en ‘igualdad de condiciones’ con sus competidores. Y en el quintelismo se sostiene la teoría de que ‘en igualdad de condiciones, ningún dirigente puede vencer al Gitano’.
Por estos días, en su calidad de Diputado Provincial, la figura de Ricardo Quintela comenzó a mostrarse en el Interior: en apenas tres días tuvo la posibilidad de recorrer San Blas y Chepes. El sábado volverá a San Blas para la Cumbre con el Gobernador. En el Pre 2015, visitar San Blas dos veces en seis días era una quimera; hoy -gracias a la estructura del PJ- es una posibilidad concreta que tendrá la chance de repetir de acá hasta 2019 en todo el Interior.
En el Quintelismo sostienen que -por antecedentes, militancia y trabajo- es una cuestión de ‘justicia política’ que su líder llegue a la Gobernación. Sin descuidar Capital, el Gitano tendrá dos años para llevar su carisma al Interior. ¿Le alcanzará para concretar el Sueño Q?


El sueño «Q» es la pesadilla Riojana. Después no se hagan los sorprendidos.