Redacción de RiojaLibre
Pasó la marcha, pasaron ‘jugadas políticas’, pasaron declaraciones rimbombantes; y el fin de semana los ‘Generales’ de cada bando entendieron que se debía hacer borrón cuenta nueva, dejar atrás los agravios, denuncias y ofensas, para darle lugar al diálogo y acercamiento.
Por enésima vez repetimos el objetivo principal -e insalvable- que persigue cada sector:
- El Municipio quiere concentrarse en la Gestión, y no romper con Nación, ya que eso le entorpecería la Gestión.
- Provincia (PJ) exige que el paredismo no haga campaña ni vote por el candidato opositor en Octubre (Julio Martínez).
Conversaciones con Nación -de ambos lados- para que no se ‘entrometa’ en las cuestiones políticas de la Provincia, habrían abierto el camino para que ambos objetivos sean posibles sin chocarse entre sí.
A partir de allí es cuando de un lado (APU) y otro (Casas-Beder) definieron que se debía dejar todo atrás, y concentrarse en el diálogo y acercamiento. Interlocutores paredistas y bederistas -que no persiguen intereses personales- hicieron saber la intención de paz de sus respectivos líderes al otro sector. Por ello, cuando consulta las fuentes más altas de cada espacio, aseguran que ‘todo está encaminado para que haya acuerdo, o al menos una tregua’.
Sin embargo, para abajo existen ciertos operadores que -vaya a saber por qué razón- creen que la Unidad no es el mejor camino, y hacen lo posible para agitar las diferencias y provocar la ruptura total. Es allí cuando aparecen denuncias, de un lado y del otro, que amenazan el camino a la paz.
Ante una posible suspensión de Oscar Luna en el Concejo (desestimada por el ultra bederista Raúl Larraín), Municipio responde con una nota firmada por Raúl Galván pidiendo que se aparte a Alcira Brizuela. Ante amenazas de ir a fondo con supuestos delitos de corrupción de funcionarios municipales, desde el Palacio Ramírez de Velasco responden con un ‘arrepentido Q’ (Juan ‘el loco’ Vera) que compromete seriamente al ex Intendente y su ex administrador del Parque Automotor (Lezcano).
Habrá que ver -primero- si esas respuestas se concretan en la Justicia, y -segundo- si llegan a los Generales del otro sector (llevadas por los implicados en la denuncia) y logran interrumpir el diálogo y acercamiento. Si esta secuencia tiene lugar y logra su objetivo, los operadores rupturistas habrán logrado su cometido.
Si prima la paciencia y la cordura, y los funcionarios de peso demuestran estar a la altura de las circunstancias, las operaciones serán dejada de lado y se profundizará el diálogo para arribar al ansiado acuerdo.

