Ante la disminución sostenida de nacimientos y los cambios en las dinámicas familiares, el área educativa provincial implementa un monitoreo constante. Desde el Ministerio se aclaró que no se habla de «cierres», sino de resguardar instituciones y reorganizar recursos pedagógicos.
Así lo advirtió en MEDIOS RIOJA, Sonia Bonetto, directora del Nivel Inicial, al señalar que desde el Ministerio se pide permanentemente un monitoreo de matrículas que obliga a una revisión constante frente a casos donde la baja ha sido muy alta, pasando de instituciones con ciento setenta alumnos a escenarios donde es necesario reorganizar los recursos de la mejor manera para dar respuesta a los infantes.
La funcionaria explicó que es muy notoria la baja de natalidad debido a que los jóvenes de hoy tienen otra proyección de vida y ya no responden a los mandatos sociales, familiares y culturales de hace diez años, cuando las familias numerosas con dos o tres hijos eran más frecuentes. Ante este escenario que calificó como algo que nos tiene en jaque a todos, el objetivo principal es anticiparse para garantizar la respuesta a las necesidades educativas sin recurrir al cierre de establecimientos.
En este sentido, Bonetto aclaró que la palabra cerrar no existe y que las instituciones se ponen en resguardo cuando la realidad actual y las proyecciones a dos o tres años no registran matrícula, ejemplificando que en la Capital se ha visto una baja muy fuerte en el turno tarde, aunque aclaró que existen regiones donde el fenómeno todavía no ha impactado de la misma manera. Todo este trabajo se planifica con sensibilidad territorial y desde una perspectiva estrictamente pedagógica, priorizando el cuidado y la garantía del derecho a la educación por encima de la imagen de las aulas vacías.

