Redacción de RiojaLibre
Sucede desde el primer día que Sergio Casas asumió la gobernación, pero en estas dos últimas semana el esquema se pudo palpar de manera más concreta. Sergio Casas no está solo, gobierna con el asesoramiento y respaldo del Jefe natural del Proyecto Político que está en el poder.
La ‘Foto Política’ de ayer resume el escenario: mientras Casas estaba en Casa Rosada, manteniendo reuniones con el Jefe de Gabinete Marcos Peña, el Ministro de Economía Nicolás Dujovne y el Ministro del Interior Rogelio Frigerio, para ‘luchar’ por los fondos y recursos que le corresponden a La Rioja; Beder Herrera recorría el Parque Industrial, para interiorizarse de la situación, pero -sobre todo- para manifestar el apoyo del Gobierno Provincial al sector.
Los directivos de las empresas que ayer estuvieron con el ex Gobernador no tomaron la visita como el respaldo de una ‘persona’, de un Diputado Nacional; sino que supieron que la presencia de Beder significaba el acompañamiento del Gobierno Provincial. Nadie puede dudar de que Beder representa fielmente al Gobierno.


La semana pasada también se produjo una prueba cabal de este escenario: Casas estaba en China (atrayendo inversiones) y en La Rioja explotó la crisis industrial con el cierre de Unisol. ¿Quién apareció? Luis Beder Herrera, que se cargó el conflicto al hombro y fue a Buenos Aires, junto al Intendente José Aparicio y los funcionarios competentes en el área, a buscar soluciones.
El panorama es claro: el Gobernador puede salir afuera a pelear por los intereses de La Rioja, porque sabe que en la Provincia se queda su hacedor, amigo y líder natural del Proyecto para garantizar la gobernabilidad.
En este esquema queda flotando el Vicegobernador, quien -evidentemente- es uno de los que apostó a pleno a una ruptura entre el Gobernador y su antecesor. Con declaraciones (‘el Gobernador es Casas, el que manda y conduce es él’) y hechos, intentó que la guerra de ‘egos’ le juegue una mala pasada a Casas para así poder distanciarlo de Beder, pero fracasó.


O sea, exactamente al revés. Se pasan muchachos. El gobernador trabaja en la provincia, el diputado nacional «allá», eo dice el sentido común. Aunque eso es un misterio para muchos. Cualquiera pensaría que los roles están cambiados. Al pedo votan.