El funcionario municipal cargó con munición pesada: «las declaraciones de Martín Menem resultan profundamente preocupantes. Sostener que el gas no llega a Chilecito porque el Gobierno provincial “no quiere” y que la solución depende de entregar la obra a la Nación significa, en los hechos, condicionar una necesidad histórica de miles de familias a una decisión política». «Esa lógica no expresa vocación de diálogo ni de solución; expresa una forma de hacer política basada en la presión, el condicionamiento y la extorsión institucional. Los únicos rehenes de esa disputa terminan siendo los vecinos de Chilecito», agregó.
«Martín Menem -continuó- fue elegido para representar y defender los intereses de todos los riojanos, no para utilizar las necesidades de su propio pueblo como argumento de una pulseada política. Si el Gobierno nacional tiene los recursos, la capacidad y la decisión para llevar el gas a Chilecito, debe hacerlo sin imponer condiciones ni convertir una demanda histórica en una herramienta de confrontación».
Por último, Romero consideró que «la política se ennoblece cuando resuelve problemas; se degrada cuando especula con ellos. Condicionar una obra esencial para miles de familias no fortalece a ningún gobierno ni debilita a otro: solo posterga el desarrollo de Chilecito y castiga a quienes esperan desde hace años una infraestructura indispensable para vivir mejor». «Los riojanos necesitan dirigentes que construyan soluciones, no que administren las necesidades de la gente para obtener ventajas políticas», concluyó.

