Macri entendió que el decreto afectaba a seriamente el financiamiento de la Anses, ya que cedía casi $ 100.000 millones.
«El presupuesto del año 2016 de la seguridad social se encontraría seriamente comprometido en cuanto a su nivel de gasto y financiamiento, situación que se agravaría en forma notable de no mediar la inmediata extinción del mencionado decreto», dice el decreto que aparece hoy en el Boletín Oficial y que está firmado por todo el gabinete nacional.
Advierte también: «El impacto negativo que origina dicho decreto [el 2635] al financiamiento de la Anses deberá ser compensado con un ajuste sobre el gasto primario a cargo del Tesoro Nacional, con el agravante de que dicha norma no prevé la posibilidad de atender ese déficit con el uso del crédito público, circunstancia que empeora las políticas presupuestarias».
Otro argumento oficial es que el decreto legisla en materia impositiva, facultad sólo reservada al Congreso en la Constitución Nacional.
Más allá del DNU firmado por Macri, la medida tomada por Cristina Kirchner ya había sido suspendida el 9 de diciembre pasado por la jueza en lo Contencioso Administrativo Federal Liliana Heiland.

