Como cada inicio de ciclo lectivo desde hace unos años atrás, los alumnos del último año de secundaria celebran desde el «último primer día de clases». Con bombas de estruendo, cotillón, gritos y cantos, se vio llegar en esta ocasión a los alumnos de Colegio Provincial N° 1.

Hace años, los futuros egresados del nivel secundario empezaron a organizar festejos antes del arranque del ciclo lectivo. Con ruido, bombas de estruendo, cotillón y bailes, a esa jornada la bautizaron como el «último primer día» (o #UPD), un preanuncio de cómo experimentarán los adolescentes el cierre de esa etapa de sus vidas.

El concepto del UPD es compartir la noche anterior o el fin de semana previo quienes estén cursando el último año del ciclo lectivo de la escuela secundaria. Se trata del inicio de una lenta despedida que se extenderá a lo largo de todo el año.
La idea es que en la fiesta sea todo excesivo y haya mística carnavalesca: comida abundante, bebidas alcohólicas, color, espuma, cotillón y alguna cuota de «descontrol».
Luego de pasar la noche juntos, los adolescentes asisten a las aulas para empezar su último año en el secundario.

