El relato libertario se debilita
El impacto de Milei en redes sociales cayó cerca de un 70% entre febrero de 2025 y junio de 2026, según un informe de Ad Hoc.
Los principales referentes libertarios también perdieron capacidad para instalar agenda, mientras los streamings oficialistas registraron fuertes retrocesos de audiencia.
Otros estudios coinciden en señalar un desgaste de la presencia digital del Presidente.
Milei perdió volumen en las redes
El impacto de Milei en redes atraviesa un marcado retroceso. Según el informe “Fatiga Digital”, elaborado por la consultora Ad Hoc, el Presidente pasó de registrar alrededor de 13 millones de menciones en X en febrero de 2025 a unas 3,7 millones en junio de 2026. La caída se aproxima al 70%.
El descenso no fue presentado como un fenómeno repentino. De acuerdo con Ad Hoc, la pérdida de volumen fue sostenida y llevó al Presidente a ubicarse muy lejos de los niveles de conversación digital que había alcanzado durante el primer año de gobierno.
El dato resulta especialmente significativo porque las redes sociales fueron uno de los principales espacios de construcción política de Milei. Allí, sus publicaciones y las de sus seguidores podían convertirse rápidamente en temas de discusión pública.
Ahora, esa capacidad expansiva aparece debilitada.
Los trolls libertarios también perdieron fuerza
La pérdida de impacto no se limita a las publicaciones del Presidente. Ad Hoc analizó a los 15 usuarios libertarios más destacados de la conversación digital vinculada con Milei y encontró que esas cuentas también lo mencionan menos y generan menos interacciones.
Entre los perfiles analizados aparecen Gordo Dan, Traductor Te Ama y La Derecha Diario, actores que durante el crecimiento del fenómeno libertario tuvieron un papel destacado en la difusión de los mensajes oficiales.
Según el informe, esas cuentas perdieron capacidad para instalar agenda y traccionar el debate público. La disminución de las menciones al Presidente, por lo tanto, aparece acompañada por una menor capacidad de amplificación del ecosistema digital que durante años funcionó alrededor de su figura.
La frase que resume el diagnóstico resulta particularmente significativa. Fuentes libertarias citadas por La Política Online admitieron: “Más allá de las métricas, perdimos la discusión”.
De la “presidencia retuitera” al desgaste
Otro monitoreo, elaborado por la consultora QSocial en junio de 2026, había detectado un deterioro similar. El estudio señaló que Milei continuaba siendo el eje de la conversación digital, pero con un desgaste cuantificable.
La trascendencia comunicativa del Presidente pasó de unas 194.000 acciones por publicación en octubre de 2025 a 56.000 en mayo de 2026. Para QSocial, la denominada “presidencia retuitera” comenzó a ser interpretada como un problema reputacional.
El dato permite poner en perspectiva la caída del 70% señalada por Ad Hoc. No se trata de una medición idéntica ni de un mismo período, pero ambas investigaciones registran una tendencia coincidente: Milei continúa siendo central en las redes, aunque sus mensajes provocan menos impacto que antes.
Incluso dentro del oficialismo aparece una redistribución del protagonismo digital. QSocial registró que Patricia Bullrich pasó de unas 17.000 acciones por publicación a más de 50.000 entre abril y mayo, un incremento del 194%, impulsado principalmente por TikTok.
También se enfrían los streamings oficialistas
El desgaste alcanza a los espacios audiovisuales vinculados con el universo libertario. La Política Online señaló que los streamings oficialistas como Carajo y Neura experimentaron una caída de audiencia en YouTube, con programas que actualmente pueden registrar menos de mil espectadores en vivo, frente a las decenas de miles que habían alcanzado anteriormente.
La pérdida de audiencia también aparece en las entrevistas del propio Milei. En el canal de Alejandro Fantino, una entrevista realizada en abril de 2024 había alcanzado aproximadamente 1,5 millones de visualizaciones. En junio de 2026, otra aparición registró 279.000 espectadores.
La diferencia muestra hasta qué punto se modificó el rendimiento de una de las herramientas que acompañaron la construcción pública del Presidente: la exposición permanente en plataformas digitales.
Una caída que ya había sido detectada
El fenómeno tampoco comenzó en agosto de 2026. En mayo, un análisis de la consultora Methodo había estudiado más de 326 millones de menciones en Facebook, X, Instagram y YouTube.
El relevamiento concluyó que Milei mantenía la centralidad de la conversación política argentina, pero había perdido volumen. Durante el primer trimestre de 2024 había reunido 39 millones de menciones, mientras que en el mismo período de 2026 había registrado 18 millones, una reducción superior a la mitad.
La conclusión es relevante porque obliga a matizar cualquier lectura triunfalista o apocalíptica. Milei no desapareció de las redes y continúa ocupando un lugar central, pero la potencia expansiva de su comunicación se redujo considerablemente.
La economía tampoco genera entusiasmo digital
El desgaste comunicacional aparece acompañado por una conversación económica particularmente negativa. Durante julio de 2026, Monitor Digital analizó 1.049.500 menciones relacionadas con variables económicas y determinó que el 70% presentaba un marcado tono negativo.
Los temas vinculados con el trabajo, la pobreza, el dólar, la deuda y distintos sectores productivos aparecen entre los principales componentes de esa conversación. El relevamiento describió una discusión económica atravesada por un fuerte rechazo, luego de algunas mejoras transitorias registradas durante 2025.
Así, el deterioro de la conversación digital sobre Milei convive con un escenario en el que la economía ocupa buena parte del debate social y concentra un elevado nivel de negatividad.
La narrativa libertaria también enfrenta tensiones
QSocial detectó además que distintos episodios vinculados al Gobierno afectaron uno de los principales pilares discursivos del oficialismo: la idea de la “anti-casta”. El análisis señaló que casos como la criptoestafa $LIBRA, los cuestionamientos vinculados con la Agencia Nacional de Discapacidad y los créditos del Banco Nación a funcionarios y allegados oficialistas erosionaron ese activo discursivo.
El mismo monitoreo destacó que el oficialismo conserva iniciativa y capacidad de relato y cuenta con una maquinaria de influenciadores. Sin embargo, también describió un escenario atravesado por una fuerte interna y por una ciudadanía que incrementa su movilización.
La contradicción es evidente: la estructura digital continúa funcionando, pero los indicadores muestran que ya no obtiene el mismo rendimiento.
El dato que incomoda al Gobierno
La caída del impacto de Milei en redes no significa que el Presidente haya dejado de ser relevante. Los estudios disponibles coinciden en que continúa siendo uno de los principales organizadores de la conversación política argentina.
El problema aparece en otro lugar: cada vez necesita más esfuerzo comunicacional para conseguir una respuesta que antes parecía automática.
La reducción de las menciones, la menor interacción de sus principales amplificadores, el retroceso de las audiencias de los streamings y la pérdida de visualizaciones en entrevistas configuran un cuadro de desgaste que excede una plataforma determinada. Los datos disponibles no permiten afirmar que la maquinaria digital libertaria haya desaparecido, pero sí muestran que perdió parte de la potencia que tuvo durante el ascenso de Milei.
Para un Gobierno cuya construcción política estuvo estrechamente ligada a la comunicación digital, el cambio no es menor. La discusión ya no pasa solamente por cuántas veces aparece Javier Milei en las redes, sino por cuánto consigue movilizar cada vez que aparece.
Y allí está la verdadera señal de alerta que dejan los estudios: Milei todavía ocupa el centro de la conversación, pero el centro ya no garantiza el mismo poder para imponerla.

