En medio de un tenso debate legislativo por las reformas económicas impulsadas por el Gobierno nacional, la diputada nacional Gabriela Pedrali (Unión por la Patria – La Rioja) rechazó de forma tajante la eliminación de los subsidios destinados al régimen de Zonas Frías. Durante su intervención en el recinto, la legisladora riojana advirtió sobre el impacto social de la medida y renovó su reclamo por una «verdadera equidad federal» que incluya también a las provincias del Norte del país.
«En un país desigual, con enormes diferencias climáticas y regionales, el régimen de Zonas Frías permitía corregir asimetrías», argumentó Pedrali, defendiendo la herramienta que otorga descuentos en las tarifas de gas a usuarios de regiones con temperaturas invernales extremas.
El dilema en los hogares y la crítica al Gobierno
La diputada apuntó directamente contra la retórica del presidente Javier Milei y cuestionó el impacto práctico del programa de desregulación y quita de asistencia estatal en los servicios públicos.
«Mientras Milei habla de ‘libertad’, yo me pregunto: ¿libertad para quién? ¿Para las familias que no saben si van a poder prender una estufa? ¿O tener que elegir entre cocinar o calefaccionarse?», disparó la legisladora.
Para Pedrali, el acceso a la energía no debe ser tratado como una mercancía de mercado, sino bajo la perspectiva de los derechos humanos. «No hay privilegios cuando hablamos de condiciones de vida digna. Hay derechos. Y el Estado tiene la obligación de garantizarlos», enfatizó.
Del frío al calor: el reclamo por «Zonas Cálidas»
Además de defender el beneficio para las regiones del sur y centro del país, Pedrali visibilizó la problemática energética que afecta al Norte Grande argentino durante la temporada estival. En ese sentido, confirmó que el dictamen presentado por su espacio incluye proyectos específicos para crear un régimen de tarifa diferenciada para zonas cálidas.
La iniciativa busca que las provincias que sufren temperaturas extremas en verano cuenten con un esquema de subsidios para el consumo eléctrico, debido a la alta dependencia de la refrigeración, considerada una necesidad básica de subsistencia y no un consumo de lujo.
Con este planteo, la oposición busca forzar una discusión de fondo sobre el federalismo y el rol de las tarifas públicas en la economía familiar, en un escenario parlamentario fragmentado donde cada voto cuenta para el futuro de los subsidios energéticos.

