Historia compartida por Pio Flores:
Quiero comentar lo que me paso hoy, aproximadamente a horas 19.20, haciendo mi tarea diaria que es vender pan en la calle, (lo digo con gran orgullo), encontré un cliente que venía caminando con su portafolio bastante grande, me compra un pan y me dice, “recién vengo de trabajar”, mi curiosidad no pudo más y le pregunte cual era su oficio y me sorprendió conocer que es profesor de escuela primaria, ( bastante humilde y muy educado), me dijo; “recién salgo de una reunión, con la Directora, la Vice y la supervisora, el motivo fue porque reprobé a doce alumnos…»
El profesor me comenta que son chicos de mala conducta, no tienen ganas de nada, fuman y llevan cigarrillos a la escuela (¿me explico no?), y de verdad, no merecen aprobar porque no se preocupan por nada. La exigencia de los directivos es que “TIENEN QUE SER APROBADOS” porque se tiene que lograr cero analfabetismo.
Realmente la tristeza que llevaba ese profesor me hizo reflexionar del porque como sociedad aceptamos y exigimos estos atropellos, (los padres), ¿qué podemos hacer?, estamos sembrando la ignorancia para las futuras generaciones, sabemos de las mentiras de los índices en educación, etc., cambiar de conducción política en el país, la provincia o municipio no bastará, algo tenemos que hacer, la verdad “NOSE”
HISTORIA COMPARTDA POR PIO FLORES, VENDEDOR DE PAN

