Sin incidentes, la Plaza 25 de Mayo fue escenario de una vigilia que convocó a personas por sus convicciones respecto al aborto. Hubo cánticos a favor y en contra del rechazado proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Un cordón policial dividió a los pañuelos verdes y celestes hasta el momento de la votación.
Lo curioso y llamativo fue ver a varios jóvenes radicales y del PRO no ocultar su disconformidad con la postura que adoptaron sus representantes: Julio Martínez e Inés Brizuela y Doria.
Bien alto, desde La Rioja también levantamos los pañuelos verdes para que no sigan muriendo mujeres por aborto clandestino #QueSeaLey pic.twitter.com/3FwwunVhV8
— Sebastián Cutrona (@scutronacastro) 8 de agosto de 2018
¡Sos Enorme @luisnaidenoff!
Decirte gracias no alcanza.
Te estamos bancando!— Mecha Bazán 💚 (@mercebazan) 9 de agosto de 2018
Y en La Rioja quien nos repsenta a los que estamos a favor??? NADIE!!! #DebateAborto #8AQueSeaLey
— Khalil Aleua (@khalilaleua) 8 de agosto de 2018

VIGILA CON PASIÓN PERO EN PAZ EN LA PLAZA 25 DE MAYO
Mientras se desarrollaba este miércoles en el Senado el debate por el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo, en la Plaza 25 de Mayo frente a la Iglesia Catedral se vivían distintas situaciones, tanto del lado del colectivo que apoya la legalización del aborto como quienes se oponen a que la iniciativa sea aprobada.
En el lado verde, trataban de expresar las razones por las cuales apoyaban el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y cantaban contra la Iglesia y llamaban a la gente a ponerle fin a su relación con la Iglesia.


Otra de las postales que dejó la jornada fueron las madres con sus bebés, en algunos casos con pocos meses de nacidos, circulando entre los pañuelos verdes. Llanto y decepción les generó el momento de la votación contra el IVE.
Del otro lado, los protagonistas del sector celeste de la plaza estallaron con gritos de júbilo en el momento de la votación. Fueron 38 votos en contra los que permitieron obtener el triunfo de esta batalla legislativa.
Con emoción, en algunos casos hasta con lágrimas, los jóvenes militantes del movimiento provida y de organizaciones religiosas celebraron que la legalización del aborto no sea un hecho en la Argentina.
Juntando de un lado y del otro la vigilia no superó un puñado de cientos de personas. Un cordón policial siempre dividió los pañuelos verdes y celestes para evitar incidentes.



