A continuación, te dejamos detalladas las Propuestas del ex candidato a Rector Alejandro Álvarez para la Reforma del Estatuto:
La reforma del estatuto es un compromiso con toda la comunidad que se movilizó por construir la democracia en al Unlar. Hoy tenemos la oportunidad de hacer real esa democracia, y la pluralidad en nuestra Universidad.
Desde el Frente para todos Unlar, mayoría en las últimas elecciones, presentamos un proyecto que contempla diversos aspectos fundamentales para una efectiva participación democrática. En la actualidad nuestra herencia cultural, y la tendencia a mantener el status quo, limitan y restringen el auténtico ejercicio democrático. Debates pendientes, grupos cerrados, burocracia excluyente, trabas a la participación, falta de difusión y/o voluntad de diálogo, impiden la genuina y necesaria participación de toda la comunidad que en Septiembre de 2013 liberó nuestra institución.
Proponemos la incorporación de herramientas digitales que simplifican y permiten la verdadera participación de “toda” la comunidad universitaria en la toma de decisiones trascendentes para ella. Sean ellos docentes, graduados, estudiantes o nodocentes. Hoy es posible, fácilmente aplicable, y configuraría el cambio fundamental en la apertura en el gobierno de la universidad que todavía está pendiente. Tales herramientas ya están siendo usadas en otros ámbitos institucionales desde el año 2009, en diversos países del mundo como por ejemplo el Parlamento Europeo, o la reforma educativa francesa en estos días.
Esta innovadora forma de participación, constituye en sí, un avance hacia nuevas fronteras en la práctica democrática.
Entendemos que nuestra Unlar debe ser ejemplo del “futuro de la democracia” y no de su pasado. Por ello, una profunda modernización de los procedimientos y reglamentaciones electorales tal como nuestro país está encarando, debe ser visible en nuestra universidad también y por ello varias de nuestras iniciativas apuntan en tal sentido.
Otra deuda pendiente, es el cumplimiento de los preceptos constitucionales de “igualdad”. El sistema de voto “calificado” vigente, en lugar de la igualdad consagrada en nuestra constitución nacional (Art. 16) debe ser discutido, con el profundo y necesario debate, que toda la comunidad se merece.
También y entre otros puntos, hemos propuesto que los órganos de control interno, como en cualquier estado o institución democrática, sean definidos por la primer minoría (tal como sucede con Auditoría General de La Nación, Tribunales de Cuentas, entre otros). Esta iniciativa terminaría con el peligroso hábito, de que quien gobierna se controle a sí mismo.
Nuestras sedes, siempre presentes en la preocupación y en vistas de un verdadero proyecto federal de universidad, deben ser libres de elegir sin intromisiones del centralismo institucional, sus autoridades y representantes. Es decir, sus decanos y sus representantes al Consejo Superior (consiliarios). Tal derecho es propio y exclusivo a la comunidad de cada sede, en libertad y soberanía, y sin restricciones burocráticas a la participación.
La situación de falta de concursos en la Unlar que lleva larga data, hace que más del 80% de nuestros compañeros docentes, no puedan ser candidatos a ningún cargo de gestión o de representación. Tal aspecto debe ser atendido y considerado, hasta tanto se cumpla con el piso legal de 70% de cargos docentes concursados que fija la Ley de Educación Superior. De no atender esta situación, se limitaría notablemente la posibilidad de conformar listas que estén en condiciones de presentarse a elecciones, y por ende incurriríamos en la misma mecánica de listas únicas y candidatos proscriptos (ese 80%).
Son simples pero efectivas propuestas que no pretendemos sean imposiciones autoritarias, por el contrario, deseamos ponerlas a consideración de la comunidad universitaria.
La amplia difusión y la obligación institucional de generar los ámbitos de debate es una necesidad y un “deber” para reformar la ley madre de una universidad, y no puede ser delegado a ningún espacio que no sea la Universidad en sí. Entendemos que todavía tenemos mucho por recorrer en ese camino y por ello hemos solicitado , también a nuestras autoridades, hacer todos los esfuerzos institucionales para que no volvamos a esas tristes reformas a puertas cerradas, que hicieron que nuestro estatuto sea el instrumento opresor de toda la comunidad universitaria por décadas.
En la tierra de los Caudillos, del Chacho, de Facundo, de Joaquín V. González, de Rosario Vera Peñaloza, entre tantos otros tantos referentes de la democracia y la educación, nuestra Unlar debe brillar y marcar el rumbo a otras instituciones universitarias. Esa es nuestra humilde pero ferviente vocación.
Pedido no correspondido
Para garantizar la oportunidad de participación de toda la comunidad universitaria en el debate de reforma, desde el Frente Para Todos UNLaR se solicitó que las reuniones no se realicen durante fechas de exámenes finales:


