Se llama Rafael, tiene 10 años, vive con su madre en el paraje El Balde y es todo un ejemplo de esfuerzo y superación. Se levanta todos los días a las 6 de la mañana, toma el café, prepara su mochila y emprende su viaje en bicicleta, recorriendo ríos y montañas hasta llegar a la escuela Nº 161 de la localidad de Desiderio Tello.
En dialogo con el diario digital El Cronista, Andrea Galván, de 36 años y mamá Rafael, contó que desde los 6 años recorre 10 kilómetros diarios para ir y volver de la escuela.
“Mi hijo se va sólo, muy temprano, para llegar a horario de clases, y muchas veces está oscuro, y sin embargo él no tiene miedo, a pesar que va solito, porque no hay más niños en este lugar”, acotó.

Por su parte, Rafael, relató: “La bici se rompe siempre, porque ya es vieja y tiene parches por todos lados”.
A pesar de todas las dificultades, siempre llega a tiempo. Si no tiene la bici, lo hace caminando. Y no faltan los buenos vecinos que pasan en auto o camioneta y lo levantan.
Lo más difícil es el invierno. Rafael debe soportar las bajas temperaturas andando en su bicicleta y con poco abrigo, teniendo en cuenta que se trata de familias muy carenciadas y que, además de asistir a la escuela, al regresar de la misma ayuda a su madre a buscar leña para hacer fuego y cocinar a las brasas.
Fuente: El Cronista de Chepes

