Si uno supera el gran escollo de poder ingresar, se encuentra con un Pueblo que ostenta un potencial turístico increíble. Desde hace cinco meses, la calle de ingreso está inhabilitada para los autos y solo se puede entrar -por el camino principal- en moto a través de una improvisada tarima. El costo de la Obra es ínfimo para el Estado. «Muchas veces intentaron hacer algo, pero siempre se quedaron en el intento», nos cuentan.
