La información es bien calentita, sucedió en el mediodía del miércoles y ante la vista de varios testigos. Frente a las constantes presiones que el movimiento político de Fabian Calderon y José Gaspanello al decano de Humanidades (el único que hasta hace una semana ‘bancaba’ al rector), decidió bajarse de la candidatura e ir solo con lista propia.
A partir de esa decisión, las prácticas tellistas volvieron a hacerse presente: inmediatamente Calderón y su gente habrían comenzado con los aprietes a Rodolfo Ruiz, primero anónimos; hasta que hoy al mediodía la Secretaria del Gremio ATUR -mandamás de los no docentes- Alicia Luna, entró furiosa al despacho del Decano de humanidades y -a los gritos- le dijo que ‘primero, ella era la que armaba las listas de no docentes y que no solo que no iba a permitirle a nadie que lo acompañe, sino que tampoco permitiría que le firmen los avales necesarios para presentar lista’.
Luego, habría culminado su atropello diciéndole que se prepare para todos los ataques que iban a comenzar a ocurrir, desde ataques al Departamento como así también a su vida personal y a sus bienes. Finalmente, se retiró y antes de tirar el portazo lo habría amenazado: «vos no sabés con quién te metiste».
Lo curioso es lo que pasó media hora después del altercado: el decanato recibe una llamada de su actual secretaria administrativa (Graciela Luna) diciendo que presentaba su renuncia indeclinable al cargo por presiones externas.
Creer o reventar: el espíritu tellista sigue rondando en la UNLaR.

