Redacción de RiojaLibre
Uno de los propósitos que nos pusimos en RL a la hora de comenzar a recorrer el Interior, es descubrir qué se piensa sobre cada dirigente en su lugar de origen. Muchas veces en Capital se tiene una noción que no coincide con la idea generalizada que tienen los ciudadanos sobre determinado político en su tierra natal. No es el caso de Chamía: en Villa Unión, la figura del Diputado tiene un rechazo aún mayor del que se observa en Capital.
Recorrer las calles de la ciudad cabecera del Departamento Felipe Varela y pronunciar el nombre de Oscar Chamía equivale a recibir como respuesta gestos de agotamiento, resignación y varias historias que sustentan la mala reputación del Diputado. La más común es la de las 20 viviendas que Chamía se comprometió a darles a madres solteras de Guandacol, y -a cuatro años- las casas brillan por su ausencia.
«El dinero ya salió hace años de Provincia y el Oso nunca lo usó para hacer esas viviendas», nos afirma un lugareño y luego agrega: «pero es un error afirmar que no lo utilizó para hacer viviendas, vení que te muestro lo que hizo». Nos alejamos unas pocas cuadras de la Plaza principal y nos encontramos con una fastuosa vivienda:


«Esta es la casa del Oso, sabés cuándo se la hizo», nos pregunta desafiante. Ante nuestra ignorancia, retruca: «En el 2010, cuando ‘gestionó’ las viviendas de las madres solteras». Con una viveza criolla propia de los ciudadanos del Interior, nuestro ‘guía’ concluye: «no hace falta ser Lanata para descubrir dónde esta la guita de esas 20 viviendas que no se hicieron en Guandacol».

