
En el Gobierno Provincial la interna es más clara de visualizar y se remonta a varios meses (y años) atrás: un grupo de Ministros piensa que para garantizar la continuidad del peronismo en el poder es imprescindible integrar a Ricardo Quintela al espacio; y -en el otro polo- hacen primar el ‘enfrentamiento’ con el Intendente y arriesgan la continuidad del Proyecto por pensar en réditos personales.
Las improvisadas organizaciones –y posteriores postergaciones- de Plenarios y Mesas no hacen más que confirmar estas profundas divisiones que existen en el Gobierno. Cansado de los reclamos de Diputados –que se sumaron a los ‘pro unidad’- el Gobernador dio la orden terminante de ‘acabar con el jueguito de las Mesas y convocar a la unidad en serio’. ‘Unidad en serio’ significa invitar al Intendente Ricardo Quintela; Beder Herrera es consciente de que no existe unidad posible del peronismo si el Intendente capitalino queda marginado.
¿Por qué, entonces, se suspendió el Plenario programado para el viernes 15 donde se concretaría la invitación a Quintela? El Ministro de Infraestructura puso el grito en el cielo: ‘yo no voy voy, si quieren unidad, que se integren ellos a la Mesa’. El Bosettismo se ‘cortó solo’ e insistió con la Mesa, esta vez en Malanzán. Resultado: una magra convocatoria con la ausencia de todos los dirigentes del sector ‘pro unidad’, que profundizó la interna y retrocedió pasos, anulando el avance del acto de Chilecito.
Por su parte, el otro bando sigue operando para concretar la unidad y concretar el Plenario en el Club Vial, con la presencia estelar de Ricardo Quintela. Vale reconocer que este sector sufrió un duro golpe con el incidente difundido por la prensa que tuvo como protagonista al hijo del Gobernador. Según pudo averiguar RiojaLibre, Luis Beder Herrera estalló en furia ante la noticia; no es ‘casualidad’ que haya sido Claudio Saúl el que encabezó la conferencia de prensa para aniquilar a Miguel Galeano. Más allá de ser el Ministro de Gobierno, Quito es el funcionario de mejor dialogo con el Intendente Capitalino.
Quintela estuvo rápido de reflejos e inmediatamente salió a desligarse públicamente de cualquier tipo de operación mediática y/o política contra el hijo del Gobernador. Durante todo el fin de semana, el teléfono del Gobernador explotó. Miles y miles de mensaje de Puy Soria, Rejal, Saúl –entre otros- convenciendo a Beder de que la declaración del Gitano era ‘sincera’: “No tenía idea que estaba haciendo Miguel, se mandó solo”. La otra mitad de la casilla de mensajes del Gobernador la llenaban otros tantos SMS y Whatsupp del ‘Bedermesismo’, chicaneándolo: “Ahí tenés al candidato que te quieren imponer, operándote en contra de tu familia”. Habrá que esperar las próximas definiciones del Gobernador para ver qué mensajes prefirió creer y cuáles decidió ‘borrar’.
Quintelismo
En el Sector del Intendente también se observa una división entre los que creen la conveniencia de ‘integrarse’ al peronismo presidido por el Gobernador, y aquellos que –aturdidos por la falta de protagonismo o aspiraciones personales– insisten con profesar el enfrentamiento con el Gobierno. Si bien esta incipiente partición no es tan marcada como la del Bederismo, la semana que pasó quedo expuesta innecesariamente.
Al parecer, a muchos que dicen ser quintelistas les gana el ‘odio’ que tienen -y profesan- por el Gobernador; y se olvidan de pensar en lo que realmente le conviene a su líder. Otros, se obnubilan con anticipadas candidaturas a Diputaciones Nacionales, concejalías o ‘Ministerios’, poniendo su beneficio personal por sobre el del espacio. Estos dirigentes debieran concientizarse de que si su líder no llega a la Gobernación, cualquier aspiración personal que tengan quedará desterrada instantáneamente.
Así como fue real (y no para ‘uso político’) el enojo del Gobernador por el incidente que involucró a su hijo, también fue auténtica la reacción del Intendente: Quintela sintió que fue una ‘canallada’ y no dudó en expresarlo públicamente. Amén de cualquier análisis que pueda hacerse sobre los daños colaterales que implica cierto manejo irresponsable de información, debe reconocerse que no es erróneo definirlo como un ‘golpe a la Unidad’.
Resulta inimaginable el daño que puede causar un ‘simple rumor’, al trabajo denodado que gran parte de un sector de la dirigencia justicialista viene haciendo en pos de la unidad. Sin embargo, existe una posibilidad de que dicho incidente se transforme en un ‘boomerang’ para los que ansían profundizar el enfrentamiento Quintelismo vs Bederismo. “Lejos de distanciarme, esto me acerca al Gobernador, me dan ganas de darle un abrazo fraternal”, disparó Ricardo Quintela. Si ese ‘abrazo fraternal’ se concreta, el efecto ‘enemistad’ que pretendió la información, habrá fracasado rotundamente.
Con lo puesto, queda por resaltar que la era del Bederismo vs Quintelismo ha llegado a su fin. Hoy, Bederistas y Quintelistas que profesan la unidad coinciden y tienen más diálogo entre sí, que con los compañeros del mismo sector que luchan para que la unidad no se concrete. Por solo citar un ejemplo, no sería descabellado asegurar que el Ministro de Gobierno (Claudio Saúl) o el Secretario de Tierras (Ariel Puy Soria), tienen más diálogo con el Quintelismo que con los compañeros de su Gabinete que integran la Mesa Provincial.
Por su parte, Luis Beder Herrera se convenció de que es imposible aspirar a un tercer mandato consecutivo, y tiene la posibilidad histórica de convertirse en un mandatario que –después de mucho tiempo- deja la Casa de las Tejas ‘por la puerta grande’. Claro está que eso solo ocurrirá si el peronismo continúa en el poder, y el Gobernador sabe perfectamente que –sin su figura como candidato- Ricardo Quintela es el único justicialista que puede liderar una fórmula capaz de vencer a Julio Martínez.
Consecuentemente, por estos días –a pesar de ‘incidentes’ inoportunos- el Gobernador y el Intendente coinciden en que es tiempo de unir al peronismo para garantizar la continuidad en el poder. Quedará por descubrir, entonces, qué destino les deparará a los bederistas y quintelistas que –a sabiendas de que sus líderes se convencieron de la conveniencia de la Unidad- insisten en poner trabas para que tan ansiada Unidad se postergue.

