El Posteo completo de Luz Santángelo:
Nos están tomando el pelo y encima con sello oficial?
El gobierno de Milei que llegó prometiendo menos Estado acaba de inventar una Oficina de Respuesta Oficial que dice no querer imponer una mirada, mientras decide qué es verdad y qué es “opereta”. La contradicción de estos tipos ya es un método: Dicen odiar la propaganda, pero montan una usina. Dicen defender la libertad, pero señalan y escrachan. Dicen combatir la desinformación, pero copian el manual de Trump. No es transparencia: es intimidación. No es información: es disciplinamiento. No es “verdad”: es poder comunicacional concentrado en manos del Ejecutivo.
Cuando un gobierno se arroga el derecho de marcar errores de periodistas y dirigentes, deja de informar y empieza a vigilar. Y cuando el Estado decide qué es verdad y qué es mentira, la Democracia no se fortalece: se achica. El problema no es que el Gobierno comunique. El problema es que no tolere la crítica, y que hable de «control periodístico», que no es ataque.
El periodismo no gobierna ni manda. Su función es controlar al poder: preguntar, investigar, contrastar datos, señalar contradicciones y errores. Eso es control democrático, no “operación”. Cuando un gobierno se molesta con eso y crea una oficina para responder, señalar y exponer periodistas, no está defendiendo la verdad: está incomodado por el control. Armaron una oficina para responderle a la realidad, en criollo…
Si todo va tan bien como dicen para qué tanto enojo? Si los datos alcanzan, por qué la necesidad de señalar, escrachar y desenmascarar? Es una oficina contra el disenso. Y no es gracioso. Es peligroso. Porque cuando el poder se enoja con las preguntas, lo que sigue nunca es libertad..

