El precandidato de la alianza macrista Cambiemos, Julio Martínez, realizó declaraciones al programa radial de Martín Liberman y allí justificó su decisión de competir por una lugar en el Senado en la provincia, con la obligación de dejar la cartera de Defensa desde el 14 de julio próximo.
Aseguró que “somos parte de un equipo nacional, queremos tener mayor representación legislativa y como mido bien en las encuestas se pensó en competir” en La Rioja, para tratar de llegar al Senado. La consulta obedeció a que su renuncia implica salir del esquema de poder de la Nación.
El periodista le consultó sobre su rival, Carlos Menem, que busca la reelección como senador por el Frente Justicialista Riojano y Martínez sorprendió al admitir que “es una persona de mucha trayectoria y que en La Rioja conserva el cariño y afecto de la gente, no es un rival fácil ni para subestimar”. Casi como resignado a lo que puede llegar a ser una nueva derrota en su larga historia de postulaciones, “Mashasha” advirtió que si bien la pelea es con Menem como cara visible del peronismo, la verdadera disputa es con “quien manda en La Rioja y sigue gobernando, que es Beder Herrera”.
La confesión de Martínez sobre el apoyo que evidentemente tiene Carlos Menem, hace pensar que la impugnación presentada en su contra no fue para nada inocente y que a las claras quedó que se pretendía sacarlo de escena por la vía judicial.

