Redacción de RiojaLibre
Los entendidos en Comunicación Política sostienen que el manual de la estrategia electoral marca que ‘un candidato debe alentar a los votantes duros, sostener a los blandos, seducir y persuadir a Independientes/indecisos, modificar a los posibles y neutralizar a los imposibles’.
El ‘voto duro’ es el que te ha votado históricamente, y lo hará con seguridad en la próxima elección. El ‘voto blando’ es el que ideológicamente está cerca de tu postura, por lo que te votará de no haber ningún motivo que lo impida. El ‘voto independiente/indeciso’ es el elector que no vota siempre de la misma manera, sino que define su elección según la coyuntura actual.
El ‘voto posible’ es el que está más cerca –por ideología- de votar a tu adversario, pero no está definido y puede ser persuadido. Y el ‘voto imposible’ es el ‘voto duro’ de tu adversario, el que no te votará de ninguna manera.
Los sondeos marcan que solo el 35% de la ciudadanía está interesado en la política, mientras que dos de cada tres electores no tiene mayor interés, por lo tanto no está ‘bien informado’ sobre los candidatos. El voto duro e imposible se enmarca dentro del 35% que está interesado en la política (allí Casas y Felipe no tendrán mucho por hacer), mientras que los otros tres tipos de votos se reparten en el 65% restante.
Es decir, uno de cada tres riojanos está interesado en la política y tiene definido su voto. Se trata del voto duro de Casas (antimacrista) y el voto imposible de Casas (macrista). Ahora bien, lo interesante es que hay dos de cada tres riojanos que –dentro del voto blando, independiente y posible- a los que los candidatos deben seducir para conseguir el voto.
Y es allí donde entran en juego las campañas electorales: quien mejor campaña haga, se quedará con la mayoría de esos tres tipos de votos y ganará la elección. El gran rechazo que hay sobre la figura de Mauricio Macri, da una importante ventaja a Sergio Casas para sostener su voto blando, seducir al indeciso y modificar a los votos posibles. Sin embargo, la frialdad de la campaña del Frente de Todos en La Rioja da la sensación que se está dejando pasar la posibilidad de apuntalar a esos electores.
La imagen que muestra Juntos Por La Rioja es un claro ejemplo de cómo se busca ‘neutralizar’ al voto imposible y ‘modificar’ al voto posible. Felipe sabe que hay una gran porción de riojanos que ‘no votará a macri’, y por eso oculta al Presidente para ‘modificar’ el voto posible y seducir al ‘voto independiente’.

En el Frente de Todos, quien todavía no apareció en escena es Cristina Fernández de Kirchner. Se estima que el ‘voto duro’ votará por Cristina aparezca o no, por eso ocultándola no se pierde el voto duro, y se suman chances de captar el voto indeciso, y modificar al voto posible que en 2015 y 2017 votó por Cambiemos.
En estos pocos más 20 días que quedan para las PASO, dos puntos serán claves: los eventos y el mensaje de campaña de Casas y Felipe. El mensaje político parece estar definido: Casas se basa en la crítica al Gobierno Nacional, y Felipe en remarcar la corrupción del Gobierno Provincial. Lo fundamental serán los eventos (mitines, caminatas, actos, publicidad, afiches, etc.) que cada espacio prime para comunicar sus mensajes de campaña.
Quien mejor comunique su mensaje de campaña, más chances tendrá de quedarse con esos dos de cada tres riojanos enmarcados dentro del voto blando, independiente y posible.

