Redacción de RiojaLibre
En RL te hemos contado semanas atrás que Fabián Calderón fue uno de los grandes beneficiados con la Pandemia. Es que días antes de que se decrete la Cuarentena, por ‘Prevención’ el Rector suspendió las clases en la UNLaR al mismo tiempo que un nutrido grupo de alumnos comenzaba a organizar una TOMA por las pésimas condiciones en las que tenían clases.
Ahora, al parecer, Calderón pretende seguir sacando rédito de la Pandemia. Es que cada vez son más los que comienzan a sospechas sobre las intenciones de estirar -por la situación extraordinaria que atravesamos- ‘un año más’ su mandato como Rector. Es que sorprende a sobremanera la frialdad y pasividad que se observan con respecto a las elecciones que debieran llevarse a cabo en Octubre.
Hay que decir que -según el cronograma electoral- todavía se está a tiempo de convocar para Octubre los Comicios, pero desde el Rectorado todavía no se mueve un dedo al respecto. En 2017, cuando Calderón buscaba su reelección, para este mes del año ya se vivía un clima plenamente electoral dentro de la UNLaR.
Es inevitable considerar que los ‘tiempos políticos’ puertas afuera de la UNLaR no le son funcionales a Calderón con su fin de mandato. El Rector dejó pasar la posibilidad de ser Ministro de Educación en Diciembre del año pasado, y para ser candidato a Diputado Provincial deberá esperar a Mayo o Julio del año que viene. La pesadilla que invade a Calderón es que desde Diciembre de este año (cuando deje de ser Rector), hasta Mayo o Julio del año que viene, su nombre pase al ostracismo. Seis Meses son ‘una eternidad’: ¿cómo hará Calderón para mantenerse en la Palestra sin ser el Rector y sin ningún cargo público?.
Es por ello que pensaría en estirar un año más su Gestión, para llegar a las elecciones del 2021 (se eligen 8 bancas de Diputado Provincial en Capital y dos bancas de Diputado Nacional) con el protagonismo que le garantiza la rectoría.
No le será fácil a Calderón concretar su perverso y maquiavélico plan, más que por las quejas infaltables de la oposición que esta situación desencadenaría, por la resistencia interna que existe en el calderonismo: la relación con el Vicerector José Pepe Gaspanello está rota.

