Tanto el Indec como entidades privadas dan cuenta de una crisis del consumo masivo que tiene un correlato en la tristeza de los bolsillos de los miles de barrios del país. Aún así, el presidente Javier Milei se encargó este fin de semana de instalar una realidad paralela en redes sociales. En tono irónico, desestimó la crítica respecto a la caída en las ventas de diversos canales comerciales y afirmó que, al contrario, Argentina atraviesa una fiesta de compras.
«El consumo deprimido más loco de la historia de la humanidad. Y eso que el video es a fin de mes… Ah! Pero el metro cuadrado de Pepito…CIAO!», lanzó el mandatario en su cuenta de la red socual X, citando un video que muestra a una avendia comercial porteña bastante concurrida. No satsifecho, fue por más en su intensivo uso de las redes.

Horas después, el Presidente citó otro posteo que contenía imágenes de un shopping lleno, sin especificar ni a cuál refiere ni a cuándo se registraron las escenas. Solo acompañó con este mensjae: «El consumo deprimido más loco de la historia. Parece que el consumo está en su peor momento… hay una crisis en el consumo nunca vista… sabés que jodido está el metro cuadrado? Y si le preguntás a Pepito ni te cuento…CIAO!».

La caída del consumo que Milei quiere negar
Aunque Milei no lo quiera reconocer, la calle lo desborda de datos que explican cómo los ingresos se contraen cada vez más. Desde caída en la venta de leche hasta el uso de la tarjeta SUBE, organismos oficiales y entidades privadas señalan el estado crítico del bolsillo.
Caída en supermecados, mayoristas y shoppings
Según el último reporte disponible del Indec, la venta en supermercados durante el marzo bajó en términos reales respecto al mismo mes de 2025 en todas las provincias. Esta situación se destaca en algunas jurisdicciones como Entre Ríos (-20%), La Rioja (-16%), Santiago del Estero y en los 24 partidos de GBA, donde el retroceso fue del 13% la venta. Lo mismo sucedió en centros de compras y en autoservicios donde bajaron las ventas respecto a marzo de 2025.
En los autoservicios mayoristas, las ventas retrocedieron 7,2% frente a marzo del año pasado, mientras que el acumulado de enero y marzo mostró una caída del 2,6%. Mientras tanto, contra febrero se registró una baja mensual del 1,4%.
Mientras tanto, las ventas a precios en los shoppings se derrumbaron 13,3% en comparación con marzo del año anterior. En el acumulado del primer trimestre, la baja fue del 5,7%. En términos desestacionalizados, el indicador creció 1,5% respecto a febrero.

Sin carne, sin leche
El consumo de carne vacuna volvió a mostrar signos de debilidad en abril y continúa ubicado entre los registros más bajos de los últimos 20 años. Según un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra), el consumo por habitante cayó 6,8% frente al mismo mes de 2025 y se ubicó en 46,2 kilos anuales per cápita.
La entidad señaló que este nivel implica una reducción de 3,4 kilos por persona respecto de un año atrás y remarcó que el indicador se mantiene desde hace varios meses en valores históricamente bajos. Entre los factores que explican esta situación, Ciccra destacó el fuerte encarecimiento de los cortes vacunos registrado en los últimos meses.
En paralelo, la pérdida de poder adquisitivo también se refleja en otros productos esenciales de la canasta alimentaria. Durante abril, las ventas de leche y derivados volvieron a retroceder en el mercado interno, en un contexto marcado por el deterioro de los ingresos de los hogares frente al aumento de los precios.
Los datos del Observatorio de la Cadena Láctea muestran una caída generalizada de la demanda. En el cuarto mes del año, el volumen de productos lácteos comercializados disminuyó 4,7% respecto de marzo. La contracción fue aún más pronunciada al medir el consumo en litros de leche equivalentes —un indicador que contempla la materia prima utilizada para elaborar todos los productos lácteos—, que registró una baja mensual del 5,8%.
La fiesta de consumo en la que no se puede cargar la SUBE
El uso de la tarjeta SUBE volvió a registrar una fuerte caída en marzo y acumuló nueve meses consecutivos de retroceso, según datos difundidos por el Banco Central (BCRA). La tendencia se da en un contexto marcado por los fuertes aumentos en las tarifas del transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia acumulan incrementos superiores al 1.000%.
De acuerdo con el último Informe Mensual de Pagos Minoristas elaborado por la autoridad monetaria, durante marzo se realizaron alrededor de 311,5 millones de viajes abonados con SUBE. La cifra representa una baja del 10,5% en comparación con el mismo mes de 2025 y consolida una dinámica negativa que se viene profundizando desde mediados del año pasado.

El encarecimiento sostenido de colectivos, trenes y subtes modificó además los hábitos de pago de los usuarios. En los últimos dos años crecieron las promociones y descuentos ofrecidos por bancos y billeteras virtuales, herramientas que muchos pasajeros comenzaron a utilizar para amortiguar el impacto de los tarifazos y reducir sus gastos de movilidad. Actualmente, el costo mensual del transporte para quienes utilizan habitualmente los servicios públicos supera los 110.000 pesos, una cifra que presiona cada vez más sobre los ingresos familiares.
En este escenario, la SUBE perdió terreno frente a otros medios de pago que permiten acceder a reintegros y beneficios, mientras las estadísticas oficiales muestran que la cantidad de viajes abonados con la tarjeta continúa en descenso. Los registros más pronunciados de esta tendencia se produjeron precisamente durante la actual gestión nacional, reflejando el impacto que tuvieron los aumentos tarifarios sobre el comportamiento de los usuarios.
El boom de consumo que nadie ve
Desde una perspectiva general, todo el consumo masivo se derrumba. De acuerdo con el último relevamiento de la consultora Scentia, las ventas registraron una caída interanual del 3,8%, reflejando un escenario de menor poder adquisitivo y una desaceleración de las compras en distintos canales comerciales.
En los primeros cuatro meses del año, las ventas acumularon una baja del 3,3%, mientras que abril se convirtió en el quinto mes consecutivo con resultados negativos para el sector. La comparación mensual también dejó números preocupantes. Frente a marzo, el volumen vendido retrocedió 4,7%, lo que marcó una nueva profundización de la tendencia contractiva. Además, si se toma como referencia enero de 2023, el nivel actual de consumo se encuentra en apenas el 84,7% de aquel momento.
El comportamiento de los distintos canales de venta mostró diferencias, aunque ninguno logró escapar de la caída generalizada. Las grandes cadenas de supermercados fueron las más afectadas, con un descenso del 4,5% en comparación con abril del año pasado y una retracción acumulada del 5,2% en lo que va de 2026.
En tanto, los autoservicios independientes y los mayoristas exhibieron una performance algo menos negativa, aunque también cerraron el mes con bajas. Los comercios de cercanía registraron una caída interanual del 3%, mientras que los mayoristas retrocedieron 4,5%, confirmando que la debilidad del consumo alcanza a toda la cadena comercial.
Al revisar el balance de estadísticas generalistas y sectoriales, la conclusión es más que clara: a Milei no le alcanza con divulgar imágenes de patios de shoppings supuestamente llenos para instalar la idea de que el consumo vuela. Es todo lo contrario.

