Este martes, se confirmó el anticipo que publicó Clarín en julio de 2024: Swiss Medical compró Diagnóstico Maipú. El empresario Claudio Belocopitt pagó US$ 110 millones (600 millones de reales) por ocho centros de diagnóstico por imágenes y 15 laboratorios de análisis clínicos que manejaba el grupo brasileño Dasa, que se va del país.
A esta salida se suma la de Magnera (ex Berry), fabricante estadounidense de textiles y films para industrias que cerró su planta de Pilar y deja sin trabajo a 60 empleados. La decisión forma parte del plan global de racionalizar su presencia mundial.
Multinacionales que se fueron con Javier Milei
Así, en los 21 meses que lleva el gobierno de Javier Milei, ya se fueron 16 multis. Es un número más bajo que durante el mandato de Alberto Fernández, cuando se retiraron hasta 15 por año.
La disminución de la cifra refleja la menor percepción de riesgo y mayor estabilidad macroeconómica, aunque, pese a la llegada de algunas marcas extranjeras de consumo, aún no se ve un flujo alto de ingreso de capitales internacionales al país.
Desde el inicio de la pandemia en 2020, se fueron más de 80 compañías y todavía varias analizan hacerlo frente a condiciones que faltan normalizarse, como la baja de la inflación, la reactivación del consumo, la alta carga impositiva y la persistencia de restricciones para girar dividendos acumulados en ejercicios anteriores.
A las salidas de pesos pesados como los casos de Falabella, Walmart, Petrobras e Itaú en el anterior gobierno; se suman las retiradas de 2024 de Exxonmobil, HSBC, Prudential, Procter & Gamble (P&G), Clorox, Xerox e Internexa; y las que ya se concretaron en lo que va de 2025: Petronas, Enap Sipetrol, Mercedes Benz, Telefónica, Southern Cross (Atria Soluciones Logísticas), SHV Holding (Makro), Nutrien (de Profértil), Dasa y Magnera.
Otras tienen colgado el cartel con mandatos de venta que podrían cerrar antes de fin de año o a inicios de 2026. Entre ellas, está Raízen, con una transacción estimada en US$ 1.500 millones por sus 700 estaciones de servicio Shell en la Argentina y la refinería Dock Sud.
En esta lista también figura Carrefour. La compañía francesa busca cederle al potencial comprador la operación local de la cadena o compartir el negocio con un socio estratégico que se sume e inyecte capital. Con esta última opción, conservaría su presencia. El proceso entró en etapa decisiva y se debate entre tres candidatos que quedaron en carrera.
Paramount, dueña de Telefé, también está en proceso de salida. Al igual que InterCement, los dueños brasileños de la cementera Loma Negra.
También se suman los planes de achique, como el del grupo mexicano Alsea, que le colgó el cartel a Burger King y se quedaría en el país con Starbucks. La decisión de desprenderse de la cadena de hamburguesas forma parte de una desinversión regional. Ya suenan interesados para la puja que se viene.
También la francesa TotalEnergies vendió a YPF áreas de petróleo en Vaca Muerta. Así, planea conservar solo su negocio de gas en el país.
Menos salidas de multinacionales
Si bien hay excepciones −como la de Enel, concesionaria italiana de Edesur, que pausó su salida−, la mayoría de las decisiones se tomaron previo al cambio de gobierno y ahora se materializan como parte de un proceso que puede durar hasta dos años, coinciden quienes siguen de cerca el mercado de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés).
Apuntan que las que se quedaron con un sabor amargo de la experiencia de hacer negocios en los últimos años en la Argentina es poco probable que reviertan la decisión, consensuada entre sus accionistas y aprobada por el directorio tras una larga revisión de la casa matriz por las trabas para operar, con reglas de juego cambiantes, falta de previsibilidad y una economía cerrada.
En ese sentido, los analistas esperan que continúen las salidas de multis, aunque a un menor ritmo, frente a un cambio de condiciones que mejoraron las expectativas de los inversores. Sin embargo, serán clave tanto el resultado de las elecciones como las señales que el Gobierno dé luego de ellas.
Varios de estos procesos comenzaron por la imposibilidad de girar utilidades por el cepo, por lo que en el sector reconocen que se les hizo difícil a las empresas extranjeras encontrar interesados debido, justamente, al poco atractivo de invertir sin garantías de poder recuperar esa inversión. Es por ello que la mayoría de los compradores de las últimas salidas son grupos argentinos.

