Entre noviembre de 2023 y mayo de 2025, la cantidad de empleadores con personal registrado cayó de 512.357 a 496.793: 15.564 menos (-3,04%), una señal de contracción del tejido empresarial.
En el mismo período, los trabajadores registrados pasaron de 9.857.173 a 9.633.636: -223.537 puestos (-2,27%).
El golpe sectorial es nítido. En empleadores, la mayor baja absoluta se dio en Transporte y almacenamiento (-4.094), seguida por Servicios inmobiliarios (-2.617), Comercio (-2.387), Servicios profesionales (-1.783) y Construcción (-1.669). En términos relativos, Transporte encabeza con -10,4%, luego Organizaciones extraterritoriales (-9,5%), Inmobiliarios (-8,8%) y Construcción (-7,7%).
En empleo, la mayor pérdida absoluta correspondió a Administración pública (-98.653), Construcción (-80.873), Transporte (-54.935) e Industria (-39.016). En términos relativos, Construcción tuvo la peor performance (-16,9%), seguida por Transporte (-10,3%) y Organizaciones extraterritoriales (-6,6%).
Pymes que desaparecen, grandes que expulsan empleo
El achique de empleadores se explica casi por completo por firmas de hasta 500 personas: 99,69% de los casos (-15.515 empresas). Entre las de más de 500, la merma fue de 49 casos (0,31% del total).
En cambio, la destrucción de puestos de trabajo se concentró en las grandes: 74% de los empleos perdidos (-165.625) fue en compañías con más de 500 personas (-3,46%), mientras que las hasta 500 redujeron -57.912 (-1,14%).
Un deterioro enmarcado en el programa económico de Milei
El período analizado coincide con los primeros 18 meses de gestión de Javier Milei y con la implementación de un paquete de desregulación y ajuste. El DNU 70/2023 declaró una emergencia amplia y habilitó una agenda de desregulación en múltiples áreas de la economía.
En paralelo, el 8 de julio de 2024 se promulgó la Ley 27.742 (Ley Bases), que declaró emergencia administrativa, económica, financiera y energética por un año e introdujo reformas estructurales.
La estrategia fiscal incluyó una devaluación inicial y recortes de obra pública, subsidios y transferencias —un telón de fondo que afecta a Construcción, Transporte y actividades intensivas en demanda doméstica, justamente las más golpeadas según los datos.
Además, el Decreto 84/2023 ordenó no renovar contratos estatales recientes y revisar vínculos previos, decisión consistente con la fuerte baja de empleo público detectada por CEPA en el período.
Qué muestra el mapa sectorial
Transporte y almacenamiento: peor desempeño en empleadores (-10,4%) y caída fuerte en empleo (-10,3%).
Construcción: ajuste profundo en empleo (-16,9%) y baja de empleadores (-7,7%), en un contexto de recorte de obra pública.
Administración pública: mayor pérdida absoluta de puestos (-98.653).
Enseñanza y Agro: compensan parcialmente con altas de +38.965 y +29.998 empleos, respectivamente.
Por qué importa
La doble contracción —menos empresas y menos empleo— implica una capacidad productiva más chica y menor demanda agregada. La combinación de pérdida de empleadores pymes y despidos concentrados en grandes suele dejar cicatrices persistentes: cierre de redes proveedoras, caída de inversión y desarme de capacidades técnicas. El patrón sectorial, además, sugiere que medidas como el freno a la obra pública y la poda del gasto pegaron donde la cadena de pagos es más sensible.
Metodología y fuente
El informe de CEPA releva empleadores y trabajadores registrados según la SRT, desde el triunfo de Milei en el ballotage (noviembre 2023) hasta mayo 2025; el corte estadístico llega a mayo 2025. Es un análisis cuantitativo con desagregación por sector y tamaño de empresa.

