Desde la Subsecretaría de Cultura y Turismo informaron que este taller estará a cargo de la docente e investigadora, Laura Peralta quien, durante tres horas aproximadamente por día, dictará todo lo concerniente a las tonadas, bagualas, vidalas y vidalitas, entre otras. También contará con una instancia teórica en la que se abordarán los orígenes y el cancionero de la música y la poesía del Norte Argentino. Además, esta actividad cuenta con una etapa práctica en lo que los asistentes podrán tener una aproximación para conocer el uso de la caja que es un instrumento predominante en todos los estilos que abordarán en ambas jornadas.
Según se informó, la temática de esta capacitación consistirá en: Presentación de la compilación de música de tradición oral realizada en el Valle Calchaqui de Salta; Presentación de la compilación de música de tradición oral realizada en la puna de las provincias de Salta, Jujuy y Catamarca; Presentación de la compilación de formas melódicas tradicionales de las provincias de Santiago del Estero, La Rioja, Chaco y Tucumán. Finalmente señalaron que la inscripción se hará en el Solar Vera Vallejo.
Sobre Laura Peralta
Laura Peralta es intérprete del Cancionero Tradicional del Norte Argentino y se presenta en distintos escenarios con un espectáculo musical, abarcando en él un amplio repertorio de diferentes formas melódicas. Dedicada a la docencia, investigación y difusión, acompaña sus presentaciones con una muestra y proyección de sus trabajos de compilación. Cursó estudios con la investigadora y docente Leda Valladares formando parte de su grupo de difusión del canto con caja. Becaria del Fondo Nacional de las Artes en dos oportunidades (2004 y 2008) oportunidad en la que realizó recopilaciones del cancionero de tradición oral del NOA.
Como intérprete participa en diferentes espectáculos nacionales e internacionales como cantante de los músicos Jaime Torres, Willy González, Gustavo Santaolalla, el grupo Buddha Sounds y Teresa Parodi.
“El permiso de la Chaya” nueva muestra fotográfica en plaza 25 de Mayo
El Municipio de Capital invita a la muestra fotográfica que se lleva a cabo en los paneles del Museo de Bellas Artes “Octavio de la Colina” (MOC) ubicado en la plaza 25 de mayo. Esta exposición denominada “El permiso de la Chaya” que pertenece al reconocido fotógrafo Guillermo García se puede apreciar las 24 horas hasta el 7 de marzo.
Desde la Subsecretaría de Cultura y Turismo informaron que esta muestra se encuentra en el marco de las actividades previstas para el Febrero Chayero, evento que expone lo mejor del carnaval riojano a través de las diferentes disciplinas como es en este caso: la fotografía.
Cabe destacar que “El permiso de la Chaya” fue presentada en diversos salones a nivel nacional llegando a todo el público que se interesa por las tradiciones, mitos, leyendas y cultura riojana representada en esta historia de amor.
El permiso de la Chaya
La Chaya es una fiesta ancestral del noroeste argentino. Fiesta de agua, danza, alcohol con la que los Diaguitas, como tantas otras culturas, celebraban el momento feliz de la cosecha. Mediante la algarroba fermentada, convertida ya en aloja, la tribu agradecía a la Pachamama (Madre Tierra) por los dones recibidos, culminando la celebración tirándose unos a otros, agua y harina de maíz. Muy relacionado con la cosecha está el tema del agua, tan escasa en la zona.
Mitos y leyendas de la cultura Diaguita nos hablan de Chaya, hermosa niña india, que dolida por un amor fallido (el de Pujllay), se pierde en las montañas, donde muere. Volviendo a partir de ese momento, año a año en febrero, en forma de rocío, nube o lluvia. Por su parte Pujllay, fiestero, alegre, juguetón se siente culpable de la desaparición de Chaya. Desesperado la busca incansablemente, hasta que un día, borracho muere quemado en el fogón de una fiesta. Pese a la muerte, su búsqueda continúa año a año cuando regresa a la tribu en febrero, sabiendo que su amor vuelve convertida en agua.
Posteriormente, con la llegada de los españoles, la celebración indígena, se mixtura con las festividades del carnaval. La Chaya se convierte en una fiesta popular de agua, harina, albahaca, alcohol y canto; en que la tristeza desaparece o se transforma. Movimiento, alegría, desinhibición y desenfreno unen por unos pucos días a gentes de muy distinta condición.
Con tanta vida y movimiento, como la naturaleza misma, la realidad de la celebración de la Chaya pasa por distintos momentos. El desentierro del Pujllay (al inicio); los compadres y comadres (cumpas y cumas); los topamientos en los que cumpas, cumas y sus séquitos se juntan al ritmo de la caja y la vidala, perfumados de albahaca, a jugar con agua y harina. Y finalmente la quema del Pujllay (el entierro del carnaval hasta el año próximo).
Y es justamente en el movimiento del festejo anónimo, la irrealidad de los fantasmas que corren bajo una nube de harina. La magia de decidir no ser y elegir permitirse ser otro con la blancura que todo lo cubre e iguala. Esa magia del permiso, es la que me llevó a realizar este trabajo: el «permiso» de la Chaya.
El autor
Guillermo García nació en 1954 en Hurlingham, Provincia de Buenos Aires y vive en La Rioja desde hace más de 30 años. Estudió y se recibió de licenciado en Comunicación Social en la Universidad Nacional de La Rioja. Se desempeña en actividades relacionadas con la fotografía y el arte en la Legislatura, y como profesor de fotografía en diversas instituciones, como por ejemplo la Universidad Tecnológica Nacional; y de Imagen, Producción y Comunicación en el Colegio Provincial N°1.
Suele publicar sus fotos en medios gráficos locales y nacionales. Además de participar en exposiciones individuales y colectivas, es coordinador del Festival de la Luz en La Rioja, organizando diversas muestras de fotógrafos riojanos, argentinos y extranjeros.

