Ante una intensa lluvia, se realizó este domingo la última noche de la 51° edición del Chayero Sanagastaeño. Con buen marco de público, los chayeros desafiaron a la naturaleza, disfrutando cada minuto de la velada.
Por inclemencia climática, desde la organización decidieron adelantar la actuación de la LBC y Euge Quevedo. Cuando subieron al escenario, una fuerte lluvia cubrió el Anfiteatro «Tilo» Romero. Sin importar lo que sucedia, la gente bailó y se divirtió más de una hora bajo el agua.
Otro momento culmine de la velada fue la llegada de un querido por La Rioja, Lázaro Caballero. El cantor del monte volvió a ganarse el corazón de los riojanos con guarachas, chacareras, escondicos y zambas. Se lo notó emocionado y entusiasta en su show.
Los artistas riojanos también lograron dejar su identidad sobre el escenario.
Federico Sbíroli destacó el éxito de la 51° edición del Chayero Sanagasteño
El intendente hizo un balance altamente positivo del festival que tuvo masiva concurrencia de público local y turistas, consolidándose como uno de los eventos culturales más importantes de la región.
En ese marco, el jefe comunal expresó su emoción y agradecimiento por el acompañamiento de la comunidad y de quienes visitaron Sanagasta al expresarse “feliz y agradecido del acompañamiento de la gente porque durante 3 noches hemos tenido un gran festival, un gran Chayero Sanagasteño, donde esta última edición que me toca organizar al frente del municipio fue un éxito total”.
En declaraciones a Canal 9, Sbíroli detalló que la primera noche del viernes se vivió con un predio colmado y total normalidad.
“Una noche del viernes con lleno total, sin inconvenientes, sin peleas, sin problemas” dijo. En tanto, destacó la magnitud del sábado, cuando el pueblo recibió una gran cantidad de visitantes: “Un sábado con todo el pueblo lleno de gente, lleno de turistas y por supuesto entraron al predio cerca de 10 mil personas”.
Respecto a la jornada de cierre, el jefe comunal remarcó el compromiso del público pese a las inclemencias climáticas: “Y un domingo pasados por agua, con una lluvia que se dio toda la tarde, con el riesgo de que se suspendía o no se suspendía, con derrumbes en la ruta, pero lo mismo salimos adelante, ni la lluvia nos paró, seguimos”.
Visiblemente emocionado, Sbíroli concluyó resaltando el espíritu del festival y el sentido de pertenencia que genera al señalar “estoy emocionado porque no se mueve nadie del público, y eso nos llena de orgullo porque al Chayero Sanagasteño vienen a vivirlo y es algo que realmente nos llena de orgullo”.

