El índice diseñado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA sostiene que hay 7 930 000 chicos que no alcanzan niveles normales de alimentación, acceso al agua corriente, vivienda, salud y educación.
Según el informe publicado en extractos por los diarios Clarín y La Nación, algo más de seis de cada diez menores hasta 17 años en el país «son pobres estructurales». Pero el dato más preocupante tiene que ver con el incremento: las cifras aumentaron dos puntos porcentuales desde 2016 hasta la actualidad.
La UCA sostuvo que uno de cada diez menores vive en un hogar «vulnerable en términos de acceso a los alimentos». La situación más crítica se da en el conurbano bonaerense donde la pobreza infantil subió al 75,3%, es decir, tres de cada cuatro chicos del Gran Buenos Aires vive en hogares carenciados.
Este año, la universidad privada cambió de metodología para diseñar su estadística. Así determinó que un 5,9% de los jóvenes estuvieron en 2017 privados en cuatro o más dimensiones dentro de la pobreza; 12%, en tres dimensiones; 18,4%, en dos dimensiones, y 28,7%, en una dimensión.
También publicó un indicador que da resultados diferentes al anterior índice, basado en los ingresos de los hogares. Esos números determinaron que la pobreza en la población de 0 a 17 años cayó de 47,5 a 42,5 por ciento en 2017, al igual que lo determina la última estadística del INDEC.

