La medida, tomada por la totalidad del gabinete del Ejecutivo provincial encabezado por el gobernador Sergio Casas, fue un paliativo que trajo alivio al bolsillo de los usuarios de la provincia, como respuesta a los fuertes incrementos de la energía, como consecuencia de la quita de subsidio establecido por el Gobierno Nacional.
Este hecho, obligó a la Provincia realizar un esfuerzo económico mayúsculo, en pos de aliviar la carga de los usuarios que vieron incrementar su boleta en cifras imposibles de afrontar.
Sin embargo, a partir del subsidio de 30 millones de pesos mensuales dispuesto por la Provincia, los riojanos pagan en la actualidad la tarifa eléctrica más barata de Argentina.
Esta en vigencia desde marzo con la factura de luz que se pagó en abril, y los riojanos pagaron entre un 30 y un 40 por ciento menos.

