El gobernador Ricardo Quintela confirmó que La Rioja llevará a la Justicia su reclamo por los límites con San Juan, una disputa que volvió a cobrar relevancia por la ubicación de proyectos mineros de gran escala en la zona cordillerana.
La definición fue realizada en una entrevista con el medio sanjuanino Tiempo de San Juan, en la que el mandatario riojano abordó además su posición sobre la minería, el RIGI, la relación con el Gobierno nacional y la interna del peronismo.
Consultado específicamente sobre si llevará el planteo a los tribunales, Quintela fue categórico: “Voy a ir a la Justicia, sí”.
El gobernador sostuvo que La Rioja buscará defender su interpretación sobre los límites provinciales a partir de antecedentes históricos y geográficos. En ese marco, mencionó especialmente la situación de Ischigualasto y de la zona de Iglesia, además del área donde se encuentran proyectos como Vicuña, Filo del Sol y Lunahuasi.
Sin embargo, Quintela evitó plantear el conflicto como una disputa que deba derivar en un enfrentamiento entre las dos provincias. Por el contrario, propuso avanzar en una solución compartida mientras se define la cuestión de fondo.
La propuesta de compartir el territorio
Durante la entrevista, Quintela tomó como referencia el antecedente de Salta y Catamarca, provincias que mantienen un esquema de administración compartida sobre una zona cuya pertenencia también fue objeto de discusión.
“No nos peleemos, compartamos”, planteó el gobernador, al explicar su propuesta para la zona que La Rioja considera en disputa.
Según explicó, la idea sería que ambas provincias puedan compartir los beneficios que genere el territorio mientras la cuestión limítrofe continúa su recorrido institucional y judicial. “Todo lo que sucede en esa franja lo compartimos hasta que algún día se pueda volver a discutir”, sostuvo Quintela.
El mandatario aclaró además que su planteo no tiene como objetivo quedarse con los proyectos mineros que se encuentran en el área cuestionada. En particular, señaló que su obligación es defender lo que considera los intereses territoriales de La Rioja.
El antecedente de 1968
Uno de los argumentos centrales expuestos por Quintela en la entrevista se relaciona con la modificación de los límites producida en 1968, durante la dictadura de Juan Carlos Onganía.
El gobernador sostiene que en ese momento los gobernadores de La Rioja y San Juan fueron designados por el gobierno de facto y que ambos intervinieron en un acuerdo que, según su interpretación, modificó límites que habían sido establecidos anteriormente.
Quintela también cuestionó la posterior ratificación legislativa de aquellas disposiciones y afirmó que la Justicia no habría otorgado validez plena al mecanismo utilizado.
Estas afirmaciones forman parte de la argumentación política e histórica del reclamo de La Rioja y serán uno de los puntos que deberán ser contrastados con los antecedentes jurídicos, legislativos y cartográficos que forman parte de la discusión sobre los límites interprovinciales.
El propio gobernador anticipó que la Provincia buscará sostener su posición con documentación y argumentos históricos y geográficos.
“Podemos no tener la razón total o ser la razón absoluta, pero sí vamos a defender a ultranza los intereses”, afirmó.
La minería vuelve a atravesar la disputa
La discusión territorial adquiere una dimensión económica por la ubicación de algunos de los principales proyectos mineros de la región.
Durante la entrevista, Quintela mencionó expresamente a Vicuña, Filo del Sol y Lunahuasi al referirse al territorio que La Rioja considera propio.
No obstante, buscó separar el reclamo territorial de un eventual interés de la Provincia por apropiarse de esos emprendimientos. “No es por eso por lo cual lo hago”, sostuvo, al insistir en que su planteo responde a la defensa de los intereses territoriales riojanos.
La disputa por los límites, de esta manera, se encuentra atravesada por una cuestión que excede la discusión geográfica: el desarrollo de una de las zonas mineras con mayor expectativa de inversión de la Argentina.
Una disputa entre provincias que Quintela busca mantener en el plano institucional
El gobernador también negó que su posición esté vinculada con una confrontación personal o política con el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego.
Dijo mantener una buena relación con San Juan y señaló que su diferencia está vinculada con la posición que sostiene sobre los intereses de La Rioja.
En ese marco, planteó que el camino elegido debe ser el institucional y descartó llevar la discusión hacia un conflicto entre provincias.
“No al extremo de llegar a un conflicto con una provincia hermana”, afirmó.
La confirmación de que La Rioja recurrirá a la Justicia abre ahora una nueva etapa en una disputa que combina antecedentes históricos, cuestiones jurídicas, intereses territoriales y el desarrollo de proyectos mineros estratégicos para la región.
FUENTE: NUEVA RIOJA

