«Rompimos cubiertas, hicimos 40 kilómetros en llanta, se nos rompió el semi eje y nos quedamos sin gasoil. Una verdadera locura todo lo que nos pasó», contó Naivirt, que por suerte fue rescatado a tiempo por la organización del Dakar.
Naivirt y su navegante (Alejandro Schilling) pasaron varias horas varados en un terreno desértico y bajo un tremendo calor. Podría haber sido una tragedia como sucedió con el piloto polaco Michal Henrik en la tercera etapa.
«Había peligro de que quedemos muertos ahí. No teníamos más agua. Nos metimos en la camioneta, y después de varias horas sentimos que alguien nos tocaba. Era una médica de la organización que nos salvó la vida», relató el piloto de 44 años nacido en Del Viso y que corrió con una Toyota Hilux.
«Pedimos que nos saquen, no dábamos más, estábamos exhaustos», agregó tras abandonar la competencia.

