Las medidas de alivio financiero impulsadas por el Gobierno de La Rioja a través de Banco Rioja comienzan a mostrar resultados concretos. De acuerdo con los datos oficiales proporcionados por la entidad, entre el 31 de agosto y el 20 de octubre se registraron 13876 renovaciones de créditos personales con reducción de tasas de interés, una cifra que refleja el alcance de las decisiones adoptadas para acompañar a las familias frente al endeudamiento y las dificultades económicas.
Durante ese mismo período, Banco Rioja otorgó 1794 nuevos préstamos, concretó 478 refinanciaciones de saldos de tarjetas de crédito y registró 81 operaciones liquidadas mediante mecanismos de gestión de mora. En conjunto, las cuatro categorías suman 16229 operaciones, vinculadas tanto con la adecuación de compromisos financieros existentes como con el acceso a nuevas alternativas de financiamiento. Desde la entidad aclararon que estos números corresponden a la totalidad de las operaciones realizadas a nivel provincial, contemplando la actividad de las distintas sucursales y anexos de Banco Rioja en todo el territorio riojano.
Estos resultados corresponden a las medidas anunciadas por el gobernador Ricardo Quintela el pasado 31 de agosto, en el marco de la emergencia crediticia declarada en la provincia por 180 días. La decisión contempló una reducción acumulada de 20 puntos porcentuales en las tasas de interés de los préstamos personales, condiciones especiales para regularizar deudas con atrasos de 90 días o más y un esquema de refinanciación de saldos de tarjetas Mastercard Banco Rioja, con tasas fijas y plazos de hasta 36 meses.
La reducción de tasas alcanzó a empleados públicos, jubilados y trabajadores del sector privado que perciben sus haberes a través de Banco Rioja, tanto para nuevos créditos como para la renovación de préstamos vigentes de clientes que se encontraban al día con sus obligaciones. De esta manera, se establecieron tasas nominales anuales del 52% para operaciones a 12 meses y del 56% para plazos de entre 13 y 36 meses.
Un alivio que puede trasladarse al consumo
Más allá de la cantidad de operaciones concretadas, uno de los aspectos centrales de estas medidas es su impacto sobre la economía cotidiana de las familias. La posibilidad de renovar préstamos con tasas más bajas permite, de acuerdo con las condiciones particulares de cada operación, reducir el importe de las cuotas mensuales y disponer de una mayor proporción de los ingresos para afrontar otros gastos.
En este sentido, el vicepresidente de Banco Rioja, Marcelo Becerra, explicó que la adecuación de las tasas puede generar una diferencia significativa en los compromisos mensuales de los clientes. A modo de ejemplo, señaló que una persona que anteriormente debía afrontar una cuota de 170 mil pesos podría, luego de readecuar las condiciones de su préstamo, pasar a pagar 110 mil pesos mensuales.
En una situación de esas características, la diferencia de 60 mil pesos representa un alivio directo para el presupuesto familiar, al permitir que recursos anteriormente destinados al pago de las cuotas puedan utilizarse para cubrir necesidades cotidianas, adquirir bienes o afrontar otros compromisos.
Becerra destacó que ese dinero disponible puede regresar al circuito económico provincial a través del consumo, generando un efecto que trasciende el beneficio individual de cada cliente. De esta manera, la reducción de tasas no solamente constituye una herramienta para mejorar las condiciones de financiamiento, sino que también puede contribuir al sostenimiento de la actividad comercial y económica de La Rioja.
Más alternativas para reorganizar las deudas
Otro de los aspectos relevantes del balance es la utilización de las herramientas destinadas a personas con dificultades para cumplir sus obligaciones financieras. Las 478 refinanciaciones de tarjetas de crédito y las 81 operaciones liquidadas mediante gestión de mora representan avances en la implementación de alternativas que permiten reorganizar compromisos y adecuar las condiciones de pago a la situación particular de cada cliente.
Estas herramientas fueron diseñadas para atender diferentes situaciones de endeudamiento, desde quienes mantienen sus obligaciones al día y buscan reducir el costo de sus créditos hasta aquellos que acumularon atrasos y necesitan reestructurar sus deudas para recuperar progresivamente su capacidad de pago.
La implementación de estas alternativas también apunta a evitar que las dificultades financieras deriven en situaciones de mayor endeudamiento, ofreciendo mecanismos de regularización dentro del sistema bancario formal.
El rol de la banca pública frente al contexto económico
Los resultados obtenidos durante los primeros 51 días de implementación permiten dimensionar el alcance inicial de una política orientada a utilizar las herramientas de la banca pública provincial para acompañar a las familias riojanas.
La decisión del Gobierno provincial se inscribe en un contexto de dificultades económicas y creciente presión de los compromisos financieros sobre los ingresos familiares, una situación que afecta tanto la capacidad de pago de los hogares como sus posibilidades de consumo.
Frente a este escenario, las medidas impulsadas por el gobernador Ricardo Quintela buscaron generar condiciones de financiamiento más accesibles y ofrecer respuestas concretas a quienes necesitan reorganizar sus economías.
El balance de Banco Rioja muestra que miles de operaciones crediticias ya fueron adecuadas a las nuevas condiciones en distintos puntos de la provincia, mientras continúa la posibilidad de acceder a préstamos con tasas reducidas y a mecanismos de refinanciación y regularización de deudas.
De esta manera, el Gobierno provincial sostiene una política de intervención a través de Banco Rioja que busca aliviar el endeudamiento, acompañar la economía de las familias y contribuir a preservar su capacidad de consumo, con efectos potencialmente favorables sobre la actividad económica de la provincia.

