Luis Zamora es amigo del gobernador y le hicieron saber en la Residencia II que su continuidad en el Tribunal de Cuentas no está garantizada. Zamora para seguir debe tener los votos de la Legislatura, quien le ratificó que la Presidencia se iría para otro vocal, pero sin él en el organismo de contralor.
El presidente de perfil bajo le plantearon seriamente que los bloques de diputados justicialistas no están conforme con su accionar y hasta hoy su salida es casi un hecho.
El gobernador pidió por él, pero la Legislatura no escuchó, ya que antes deberá rendir lo realizado en su función. A Zamora le critican casi todo, para no decir todo, porque su bajo perfil le ha dado autonomía para moverse por las calles sin ser visto.
A la Legislatura la critican todos por su falta de compromiso y por eso, tomó el control para hacerse respetar en la vida republicana y democrática. El mensaje fue que de ahora en más las designaciones no serán un trámite legislativo. Hasta Beder Herrera se asombró por la firmeza de los legisladores.

