El gobernador Luis Beder Herrera sostuvo que “no es coincidencia que esté tanta gente (en las calles). Se pide un cambio y hay que ayudar en la autonomía de la Universidad” al hacer referencia al conflicto institucional en la Universidad Nacional de La Rioja.
“Nosotros (su gobierno) no tenemos que meternos sino apoyar; en todo lo que necesiten esos chicos del Gobierno lo van a tener”, aseguró. De esa forma, tomó distancia del mismo al advertir que no es competencia de la provincia, aunque admitió estar preocupado por el tiempo de estudio perdido.
Beder habló con la prensa sobre este y otros temas tras recorrer la fábrica de cañerías Dripsa, en el parque industrial de esta Capital, mientras que convocó para este lunes, en horas de la tarde, a una cumbre en la Residencia Oficial, a raíz de la crisis de la Universidad Nacional de La Rioja. El gobierno tomó nota sobre la multitudinaria manifestación del domingo por la noche en la Plaza 25 de Mayo.
Según pudo saber Rioja Política, Beder Herrera se reunirá con legisladores nacionales, especialistas en temas universitarios, como así también busca el desembarco de funcionarios del Ministerio de Educación de la Nación.
La Casa de Gobierno intenta que se destrabe el conflicto, que continúa pese a la renuncia del rector, Enrique Tello Roldán.
El mandatario provincial habilitó a los diputados nacionales Javier Tineo y Griselda Herrera para que se reúnan con las parte del conflicto, mientras que el ministro de Educación, Walter Flores, hizo lo propio.
Días pasados, el gobernador gestionó el desembarco del secretario de Políticas Universitarias, Martín Gill, quien también mantuvo encuentros con todos los sectores, previo a la dimisión de Tello Roldán.
La Asamblea Soberana Universitaria quiere que renuncien todas las autoridades universitarias, lo que provocaría que la Universidad quede acéfala, con el propósito que la Nación nombre un rector normalizador, una figura no avalada por las leyes vigentes.
En la noche del domingo, más de 20 mil personas se movilizaron con el fin de pedir la democratización de la Universidad, luego de dos décadas de poder del tellismo.

