Redacción de RiojaLibre
Más allá de lo que puedan ‘inflar’ e inventar para intentar explicar lo injustificable, el Bederismo sufre el paso del tiempo cual si fuera un anciano de 100 años esperando su muerte. En solo cuatro años, el Gobernador perdió 80 mil adhesiones. Ayer, más de 200 mil riojanos le dijeron NO a Luis Beder Herrera y sus candidatos, dando la espalda a su interna sectorial.
Pusieron toda la carne al asador: sobraron las dádivas y el ‘aparato’ se movió como si fuese una elección normal, pero la respuesta de la gente fue categórica: Ganó #El8MyoNOvoto por paliza. Alrededor del 85% de los riojanos decidió no participar del comicio, contra un solo 15% que fue arrastrado a las urnas.
No existe una luz de esperanza para el Bederismo, porque incluso corre riesgo de perder parte de ese 15% en el próximo comicio. Muchos de esos riojanos que fueron ‘arrastrados’ a las urnas, al haber otras alternativas (recordemos que ayer solo eran candidatos bederistas) podrían elegir otra opción. Es decir, ayer se dejaron arrastrar por el Bederismo, pero en las generales se podrían dejar arrastrar por otra fuerza. NO ES UN VOTO FIEL.
Por otra parte, con la derrota de Bosetti existe una gran porción de ese 15% que abandonaría al Bederismo inmediatamente. El caso de Chilecito es el más notorio: todos los riojanos que ayer movilizó Lázaro Fonzalida (la mitad del Departamento) en las próximas elecciones dejarán el Bederismo para seguir a su Líder, que seguramente acompañará a otro espacio. Igual análisis cabe para Chamical (Daniel Elías), Aimogasta (Nicolás Martínez) y/o Milagros (Carlos Corzo).
Lejos de ser promisorio, el futuro es bien sombrió y oscuro para el Gobernador. Con los resultados del 8M está prácticamente obligado a agachar la cabeza y acordar con otra fuerza para no quedarse sin nada. Seguramente no se tratará de una Alianza pública (del otro lado no la aceptan) sino –por qué no- vía unas probables PASO peronistas, donde Casas se enfrentaría con el Intendente capitalino.

