Redacción de RiojaLibre
Bosetti fue el primero en ‘operar’, luego el Gobernador electo hizo un intento, y finalmente Beder intercedió y respaldó la ola ‘unificadora’. Pero los Diputados NO se pusieron de acuerdo y los dos bloques siguen divididos. Consecuentemente, Beder Herrera decidió postergar todo tipo de negociaciones para después de las elecciones de Octubre; acertadamente, el gobernador advirtió que si se designaban las autoridades antes del 25O, inevitablemente quedarían ‘heridos’ que no trabajarían 100% en las elecciones.
El peronismo necesita de todos los votos posibles, y no se puede dar el lujo de que algunos dirigentes disconformes ‘crucen los brazos’ el domingo de la elección. ‘Hasta el 25 de Octubre somos todos peronistas y trabajamos por la lista del Frente Para la Victoria, después veremos qué pasa en la Legislatura’, coincidieron -en conversaciones distintas- Diputados de ambos bandos en diálogos en off con RL.
La postura de los ‘casistas’ sigue siendo la misma que desde el inicio de las negociaciones: ‘nosotros tenemos el bloque mayoritario, si se quieren unir no hay problema, pero que vengan ellos para acá’. La misma premisa que usan con los ‘bosettistas’, le advierten a las caras nuevas que asumirán la última semana de noviembre; sin embargo, con muchos de ellos se es ‘más amable’ y las conversaciones están muy avanzadas para sumarlos. El objetivo es no perder la mayoría.
Por su parte, los bosettistas esperan con ansia que asuma el ‘Jefe’, convencidos que las cosas cambiarán desde que Bosetti presida la Legislatura, haciendo uso de la ‘caja’ de la cámara para sumar Diputados. Sin embargo, se olvidan que quien manejará la caja más importante (ejecutiva) será Casas, y tendrá mucho más poder para persuadir a los futuros legisladores. Por ejemplo, casos Marcelo Del Moral y Andrés Navarrete: sus mujeres quedarán a cargo de las Intendencias de Castro Barros y Lamadrid, respectivamente; y una ‘buena relación’ de esos Municipios con Casas implicará -inevitablemente- la integración de ‘los maridos’ al bloque Casista.
En cuanto a la elección de las próximas autoridades (vicepresidente primero de la Legislatura, Presidente del Bloque y Vicepresidente del Bloque) la única certeza es que serán elegidos con el actual cuerpo, antes de que asuma Bosetti y se renueve la mitad de la Cámara. La razón es simple y fácil de comprender: Luis Orquera (vicepresidente primero de la Legislatura) y Juan Pedro Cárbel (Presidente del Bloque) dejarán sus bancas en Noviembre, Bosetti no puede asumir con esos cargos acéfalos.
‘En el improbable caso de que Casas esté de viaje, y Bosetti no pueda presidir su primera sesión por algún problema personal, el Gobierno de La Rioja quedaría acéfalo, ya que Orquera y Cárbel (siguen en la línea sucesorea) no serán más Diputados’, nos explica un Diputado para descartar que las autoridades se elijan luego de la asunción de Bosetti. El momento en el que se consagren las autoridades es clave: hoy tiene mayoría absoluta el Casismo y podrá imponer los nombres para los cargos, cuando se renueve la cámara no se sabe si sostendrán esa mayoría o si pasará al bosettismo.
Lo cierto es que las autoridades se definirán después del 25 de Octubre y antes del 26 de Noviembre, día de la asunción de Bosetti y los 18 nuevos Diputados. Más precisamente, el jueves posterior a la elección de Octubre; será ahí cuando diputados casistas y bosettistas se sienten frente a frente para ‘arreglar’ el asunto. RL está en condiciones de anticipar que los tres cargos quedarán en manos casistas, el bosettismo solo podrá resignarse a pelear para que Alejandra Oviedo quede como presidenta del Bloque. ‘Tiene un pie acá y otro allá, pero cuenta con el aval del Beder’, nos confió un diputado casista sobre Oviedo.
Por su parte, el Bosettismo tiene la posibilidad de ‘reconsiderar’ las autoridades una vez retomada las sesiones ordinarias en 2016. Es decir, en Noviembre asume Bosetti con las tres autoridades impuestas por el casismo antes de su asunción; pero en Marzo, Bosetti vuelve a elegir nuevas autoridades, imponiendo sus nombres. ‘Lo veo difícil, sería una declaración de guerra de Bosetti a Casas; si sucede, se vienen cuatro años infernales en el que primará el ‘vale todo», dispara alguien avezado en la relación Legislativo-Ejecutivo.

