Redacción de RiojaLibre
El escenario pre electoral que se vive en la UNLaR es realmente inusitado. Por un lado, el oficialismo se encuentra en pleno armado de las listas, con las internas a flor de piel, para presentar un solo candidato a Decano por Departamento el próximo 14 de Septiembre. Pero en el otro polo, en la oposición, reina la inactividad electoral. Es que toda la oposición está esperando el fallo de la Justicia sobre la demanda presentada con respecto al estatuto y reglamento interno, que los consideran ilegítimo.
Todo el arco opositor al calderonismo NO reconoce como legítimo el reglamento interno, por ende ni las fechas de presentación, ni nada que el mismo establezca tiene validez. La fecha que fija dicho reglamento para el Cierre de Listas es el 14 de Septiembre; viendo que estamos a solo dos semanas de que venza el plazo, cuando se consulta a los opositores de cada Departamento sobre las candidaturas, la respuesta es la misma: ‘la justicia es la que determinará cuando se deberán presentar, hay que esperar que se expida la Justicia’.
Recordemos que se trata de 11 agrupaciones políticas que se opusieron al estatuto, y el tema electoral se tuvo que modificar. Ahora, esas mismas agrupaciones judicializaron la elección: más allá de lo que haga el oficialiasmo, en la oposición esperarán a que se defina la Justicia.
Ayer, el ex candidato a Rector Alejandro Alvarez (abanderado de la judicialización) convocó a una reunión entre sus conciliarios para explicar como viene avanzando el tema en la justicia. ‘La demanda esta avanzando rápido, hay que esperar’, fue la bajada de línea.
En síntesis, solo el calderonismo está con el 14 de Septiembre en la agenda, mientras toda la oposición esta pendiente de que la justicia se expida rápido, esperando que intervenga en el proceso eleccionario.
Calderón y Gaspanello no solo juegan con sus propias reglas, sino que en soledad. Si la oposición continúa con su postura de no presentarse hasta que se expida la Justicia, la falta de legitimidad para el calderonismo será agobiante.


Lo único que queda completamente claro, es que la UNLaR no puede resolver sus propios problemas y debe pedir siempre a la justicia que intervenga. Linda autonomía. Mejor cierren ya ese antro, Con lo que nos ahorramos mandamos a los alumnos a estudiar a Harvard.