«Que las hay, las hay” dice el refrán popular, que hace alusión a la existencia de brujas y cuestiones del más allá. Pero al parecer en las últimas horas ese dicho pasó a formar parte de la vida de los riojanos. Es que durante toda la jornada del martes, las supuestas apariciones en el Cementerio El Salvador ocupó la agenda de medios, de conversaciones y la vida de los capitalinos.
Una mujer supuestamente ingresó al Cementerio el lunes por la noche. Al no salir, la fueron a buscar y nunca encontraron a nadie. Inclusive se buscó a esta mujer bajo presencia policial. Ese es el relato que provocó todo tipo de comentarios. Inclusive, uno de los hombres que la vio a esta mujer, quedó con un ataque de pánico y tuvo que ser internado en el Hospital Vera Barros.
El encargado del cementerio, Juan Crinejo, confirmó que uno de los empleados, Marcos Reynoso, fue internado el martes por la mañana con presión alta, conmoción nerviosa y parálisis en las piernas, luego de que en la noche del lunes vio a la mujer que ingresó en el cementerio y desapareció en el interior.
“Lamentablemente nos confirmaron que tuvo una crisis de nervios, se le paralizaron las piernas y lo internaron, ahora lo va a ver un psicólogo”, dijo.
En tanto el hijo del hombre que sufrió este ataque de pánico, contó que su padre fue atendido en la guardia, medicado para estabilizarlo y trasladado al área de salud mental para que lo trate un psicólogo.
“Mi papá trabaja hace más de 20 años en el cementerio, ahora tuvo una crisis de nervios, llora, grita, se puso mal por lo de anoche y no pudo dormir, ahora está en el hospital esperando que lo vea un psiquiatra”, comentó.
Además, durante la mañana se comentó que ocurrieron otras cosas que podrían ser tomadas como paranormales, como por ejemplo que en las oficinas del administrador del cementerio los aires acondicionados se prenden solos pese a estar desenchufados, se cayeron cosas de la mesa sin que nadie las tocara y se oyeron gritos.
Crinejo, el administrador, se comprometió en ir en busca de la ayuda de un sacerdote para que bendiga el lugar.
No es el único caso
Durante la semana pasada, el propio Crinejo había comentado que la gente que iba al Cementerio denunció que escuchaban gritos e inclusive que aparecía un niño jugando en bicicleta.
Aunque parezcan hechos salidos de alguna película de suspenso y terror, no están muy fuera de lo común de las leyendas urbanas que hay en La Rioja. Por ello es que aquellos que pelan canas se acordaron de la famosa joven que bailó en “La tierrita”, un conocido lugar para bailar en la década del ‘60.
Allí se dice que conoció a un soldado, y luego de esa noche la dejó muy cerca del Cementerio, lugar donde ella entró. Al estar sorprendido, el soldado la fue a buscar y nunca la encontró. Las similitudes y coincidencias se repiten una y otra vez.
Inclusive, hubo un programa de televisión en Canal 9 sobre este tipo de historias, que ya pasaron a ser los mitos urbanos de La Rioja. Mientras tanto, los creyentes aún siguen con la firme creencia que un “alma en pena” transita por las veredas del Cementerio.








