“La Rioja necesita un nuevo rumbo, profundo y urgente”, afirmó. Álvarez planteó dos prioridades: mejorar los salarios públicos y generar empleo privado de calidad, y recuperar los servicios públicos mediante una gestión eficiente.
Para mejorar los sueldos, propuso ordenar el Estado, terminar con los privilegios y reducir un 80% los cargos políticos. También sostuvo que la provincia debe bajar impuestos, atraer inversiones y desarrollar la minería sustentable con reglas claras, proveedores riojanos y oportunidades de trabajo para los jóvenes. Sumó a esa agenda el turismo, la producción y la industria, con participación de Chamical y de todo el interior.
En materia de servicios públicos, reclamó mejoras en salud, educación, seguridad y rutas, además de una Justicia independiente. “La política tiene que volver a ser gestión”, expresó. Álvarez también llamó a mantener una relación institucional responsable con la Nación y aseguró que Por La Rioja trabaja con gente nueva para construir una alternativa al quintelismo y a los Menem.





