Por Javier «El Profe» Romero | Editorial Data Diario
Se cumplieron mil días de gobierno de Milei. No es una efeméride cualquiera: es tiempo suficiente para que ninguna excusa aguante. No queda «herencia», no queda «hay que esperar», no queda «el segundo semestre». Lo que hay es un balance, y ese balance tiene números. Números que no dice mi programa ni los dice la oposición: los dicen el INDEC, el BCRA, la CEPA, la Fundación Fundar, el Instituto MATE y la consultora Scentia.
Lo esencial:
- Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron 411.613 puestos de trabajo registrado (-4,18%), según el CEPA sobre datos del SIPA; 97.312 de ellos en la industria manufacturera.
- Cerraron 30.633 empresas, el 6% del total del país, según el Monitor mensual de empresas de Fundar con datos a mayo de 2026.
- El salario mínimo de septiembre de 2026 es de $383.800 y perdió 40,8% de poder de compra desde noviembre de 2023 (CEPA); Chequeado lo calcula en 39,7%.
- La deuda externa total del país llegó a USD 321.783 millones al primer trimestre de 2026 (INDEC); la privada, a USD 112.716 millones (BCRA).
Empecemos por el trabajo, que es donde arranca la vida de la mayoría. Desde diciembre de 2023 se destruyeron 411.613 puestos de trabajo registrado. Cuatrocientos cincuenta trabajadores por día perdiendo su empleo formal (La Capital, sobre datos de la SRT y del SIPA procesados por CEPA). El derrumbe no es igual en todos lados: la industria manufacturera perdió 97.312 empleos, cerca del 8% del sector, según el informe del CEPA para el Día de la Industria. Y el empleo perdido no es empleo que después vuelve: es empleo que se convierte en changa, en monotributo, en salir a manejar Uber, en emigrar.
Para entender el contexto: de dónde salen los números del empleo
- SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentino): registro de la Secretaría de Trabajo con todos los trabajadores con aportes. Es la base oficial que el CEPA procesa mes a mes; el último dato disponible es de mayo de 2026.
- Los 411.613 puestos perdidos equivalen a una caída del 4,18% del empleo registrado total respecto de noviembre de 2023. La construcción es el sector más golpeado en proporción (-16,8%) y la industria el que más puestos perdió en cantidad.
- El informe del CEPA por el Día de la Industria (2 de septiembre de 2026) suma otro dato: cerraron 4.020 empresas manufactureras (-8,1%) y la capacidad instalada de las fábricas se usó apenas al 59,1% en junio, según el INDEC.
- Un caso reciente en el conurbano: Whirlpool dejó de fabricar en la Argentina y vende su planta de Pilar.
En paralelo cerraron 30.633 empresas. Una de cada dieciséis del país. Lo cuenta Fundar, no es un dato militante. Y la desocupación, medida por el INDEC, pasó del 5,7% al 7,8%: un 37% más de gente sin trabajo. Todo esto mientras el Gobierno festeja «récords» y el ministro de Economía repite en los canales amigos que «los mercados están tranquilos».
Los números de los mil días
| Indicador | Al asumir Milei | Último dato | Fuente |
|---|---|---|---|
| Empleo registrado | Base noviembre 2023 | -411.613 puestos (mayo 2026) | CEPA sobre SIPA |
| Empresas empleadoras | Base noviembre 2023 | -30.633 (-6%, mayo 2026) | Fundar, Monitor mensual de empresas |
| Desocupación (INDEC) | 5,7% (4° trim. 2023) | 7,8% (1° trim. 2026) | INDEC, EPH |
| Salario mínimo real | Base noviembre 2023 | -40,8% (septiembre 2026) | CEPA |
| Jubilaciones (poder de compra) | Base 2023 | -23% (junio 2026) | Instituto MATE |
| Consumo masivo | — | -2,9% acumulado 2026; 7 caídas interanuales seguidas | Scentia |
| Deuda externa total | — | USD 321.783 millones (1° trim. 2026) | INDEC |
Lo que gana el que todavía tiene trabajo también se derrumbó. El salario mínimo, vital y móvil —que se llama así porque, según la Constitución, tiene que alcanzar para vivir— acumula una caída real del 40,8% desde noviembre de 2023, según CEPA. Hoy es de $383.800. Para tener el mismo poder de compra que tenía cuando asumió Milei debería ser de $1.158.888. Está en niveles de abril de 2003 (Chequeado). Y con los jubilados fue peor: perdieron el 23% de su poder de compra, según el Instituto MATE. Son 7,3 millones de pesos que dejó de cobrar cada jubilado en veinte meses. El 63% cobra la mínima, es decir, no llega a fin de mes ni con la ayuda de los hijos.
Salario mínimo: las tres comparaciones del informe del CEPA
- Contra noviembre de 2023 (asunción de Milei): la pérdida es del 40,8%. Para recuperar ese nivel, el CEPA calcula que el salario mínimo debería subir $271.315, un 70,7%, hasta unos $655.115 a valores de septiembre de 2026.
- Contra septiembre de 2011 (máximo histórico): el salario mínimo está 66,9% por debajo. Para volver a ese pico debería ser de $1.158.888.
- En términos reales, el CEPA lo ubica en un nivel similar al de abril de 2002, uno de los momentos de mayor deterioro de la historia reciente.
- Chequeado, con su propia serie, mide una caída del 39,7% desde noviembre de 2023 y del 10,2% interanual. El monto de $383.800 rige desde septiembre por resolución del Gobierno nacional, que fijó los aumentos hasta abril de 2027.
- Fuente: CEPA, «Destrucción acelerada del Salario Mínimo Vital y Móvil» (septiembre de 2026).
Todo esto explica por qué el consumo masivo acumula siete caídas interanuales consecutivas. En julio volvió a caer, y en el año acumula un descenso del 2,9%, según Scentia. La gente compra menos yerba, menos leche, menos fideos. No compra menos porque descubrió una vida más frugal: compra menos porque no le alcanza. Y cuando no alcanza para comer, tampoco alcanza para pagar la tarjeta.
Y de la mano del salario que no alcanza vino el récord de deuda. En todos los frentes. La deuda externa del Estado llegó a USD 321.783 millones, según el propio INDEC. La deuda externa privada subió a USD 112.716 millones, con un aumento de USD 8.095 millones en un solo año, según el BCRA. Y las familias argentinas deben hoy el 140% de sus ingresos, con la mora más alta en veinte años, según el CEPA. El Estado se endeuda para pagarles a los bonistas, las empresas se endeudan porque no venden, las familias se endeudan porque el sueldo no llega. Es la misma película en tres capítulos.
Los números de la deuda, según las fuentes oficiales
| Concepto | Monto | Fuente y fecha |
|---|---|---|
| Deuda externa bruta total (pública + privada) | USD 321.783 millones | INDEC, Balanza de pagos, 1° trimestre 2026 |
| Deuda externa del Gobierno general | USD 174.579 millones | INDEC, 1° trimestre 2026 |
| Deuda externa del BCRA | USD 34.753 millones | INDEC, 1° trimestre 2026 |
| Deuda externa privada | USD 112.716 millones (+USD 313 millones en el trimestre; +USD 8.625 millones interanual) | BCRA, Informe sobre deuda externa privada, 1° trimestre 2026 |
| Carga de la deuda de las familias | 24,1% de la masa salarial se va en pagar cuotas; mora con bancos 12,8% y con billeteras 30,1% (junio 2026) | CEPA, «Endeudamiento y mora en familias», 21 de agosto de 2026 |
El propio CEPA señala que no se registraban niveles de morosidad de las familias con los bancos tan altos desde la crisis de 2001. En el conurbano, el impacto de esta cadena se ve en las pymes: venden menos, cae la producción y piden alivio fiscal al Gobierno.
Ahora bien: ¿esto es un fracaso? Yo digo que no. Y lo digo con las palabras del propio Milei. Él anunció «sangre, sudor y lágrimas». Él dijo que había que «romper todo» para que después «algo florezca». Él bautizó su programa como «motosierra». Nunca prometió que a los laburantes les fuera a ir mejor. Prometió lo contrario y lo está cumpliendo.
Lo que ocurre no es que «los datos no cierran»: los datos cierran perfecto. El problema es a quiénes cierran. Menos industria significa más importación para el que la financia afuera. Menos empresas nacionales significan menos competencia para las grandes que se quedan con el mercado. Menos consumo significa menos capacidad de disputa gremial y salarial. Más deuda significa más renta financiera para los que la compran. A los de abajo nos empobrecieron para que los de arriba tengan un país más barato y una mano de obra más disciplinada. Es el plan que Milei anunció y está cumpliendo.
Mil días es también el tiempo que llevamos discutiendo, entre nosotros, si «lo peor ya pasó» o si «hay que darle tiempo». Mientras discutíamos, se destruían 450 puestos de trabajo por día. Mientras discutíamos, cerraban treinta mil empresas. Mientras discutíamos, el salario mínimo se derrumbaba hasta niveles del 2003. Mientras discutíamos, los jubilados perdían el equivalente a un auto usado cada uno.
Los datos ya están. Los pusieron el INDEC, el BCRA, las universidades públicas y las consultoras privadas. No es un invento mío. Lo que falta no es información: falta que la información se use para lo que sirve, que es tomar decisiones. Y la primera decisión que tenemos que tomar quienes vivimos de nuestro trabajo es dejar de mirar la película como si fuéramos el público. Somos los personajes. Somos los que perdieron los 411.613 empleos, los 7,3 millones de los jubilados, el 40,8% del salario mínimo. Somos los que pagamos la deuda de los otros.

