EL ESCRITO COMPLETO DE FACUNDO PUY:
Voy a solicitar a nuestros Senadores y Diputados Nacionales Riojanos que impulsen una verdadera Ley de Propiedad Nacional que:
• Establezca prioridad real y concreta para ciudadanos argentinos en la adquisición de tierras rurales y urbanas.
• Cree un sistema de créditos hipotecarios y rurales accesibles, con tasas subsidiadas y plazos largos, destinado exclusivamente a personas físicas argentinas (no a sociedades ni a fondos).
• Facilite la regularización dominial de posesiones legítimas de familias argentinas que ocupan y trabajan la tierra desde hace años.
• Impulse un programa de acceso a la tierra para jóvenes productores, agricultores familiares y trabajadores rurales, con asistencia técnica y financiamiento.
• Mantenga límites claros a la concentración extranjera, especialmente en zonas de frontera, cuerpos de agua y recursos estratégicos, no como traba ideológica, sino como defensa de la soberanía.
• Transforme el Registro Nacional de Tierras en una herramienta activa de planificación que privilegie el arraigo nacional sobre la especulación.
La tierra no puede ser solo un negocio.Tiene que ser el cimiento de la independencia de cada familia argentina.
Mientras se discute si se le facilita la compra a un extranjero,preguntemos primero:
¿Cuántos argentinos todavía no tienen un pedazo de su propio país?
La verdadera reforma no es abrir el territorio al capital global. Es hacer de cada argentino un propietario.
Mientras el Gobierno de Javier Milei avanza con un proyecto que flexibiliza la Ley de Tierras para que extranjeros puedan comprar grandes extensiones de territorio argentino sin los límites actuales, miles y miles de argentinos no son dueños ni de un metro cuadrado en su propio país.
Alquilan.Pagan mes a mes por un techo que nunca será suyo.Miran cómo la tierra —el recurso más básico, el que sostiene la vida y la soberanía— se convierte en un activo financiero global al alcance de fondos, magnates y sociedades offshore.
La paradoja es brutal: se abre la puerta para que un capital extranjero adquiera miles de hectáreas productivas, con agua, con frontera o con potencial estratégico…mientras al argentino de a pie se le niega, en los hechos, el derecho elemental de ser propietario en su tierra.
No se trata de xenofobia. Se trata de prioridades. Se trata de decidir si la Argentina es un país para sus habitantes o un mercado inmobiliario para el mundo.
Necesitamos una ley que no se limite a “permitir” o “prohibir”, sino que active el derecho de cada argentino a ser propietario.
El 6 Agosto Argentina marcha contra la venta de su soberanía nacional.
Si te interesa defender la soberanía nacional, movilizate en tu localidad.
NO A LA EXTRANJERIZACIÓN DE TIERRAS ARGENTiNAS.

