Romero hizo hincapié en que «aquí no estamos hablando solamente de un conflicto de límites o de una discusión territorial con otra provincia, lo que está en juego es mucho más profundo: estamos hablando de recursos estratégicos, de desarrollo productivo y de oportunidades concretas para generar empleo genuino para miles de riojanos».
«El gobernador -continuó- ha sido muy claro en plantear que la defensa de los límites históricos de nuestra provincia también significa defender el derecho de La Rioja a desarrollarse plenamente, a recuperar recursos que legítimamente le corresponden y a proyectar un modelo de crecimiento sustentado en la producción, la inversión y el trabajo».
Vale recordar que dentro de ese territorio existen importantes desarrollos mineros, algunos de ellos entre los más relevantes de la región, que hoy representan una enorme capacidad de generación de riqueza, empleo directo e indirecto y movimiento económico permanente.
En ese aspecto, Romero insistió: «por eso esta discusión no puede reducirse simplemente a una cuestión territorial. Estamos hablando de defender recursos estratégicos que tienen un impacto directo sobre el crecimiento económico provincial y sobre la posibilidad concreta de generar nuevas oportunidades laborales para nuestra gente».
Por último, Romero subyaró que «la mirada del gobernador Quintela es clara y contundente: defender a La Rioja también significa defender su capacidad de crecer, generar trabajo, atraer inversiones y garantizar que los recursos vinculados a nuestra provincia puedan convertirse en bienestar y desarrollo para todos los riojanos».

